Ha sido una de las noticias del día las perceptivas de crecimiento de España según la OCDE, que en realidad no dicen nada fuera de lo previsto por múltiples analistas, simplemente pone las cifras encima de la mesa.

Las cifras son claras, 25% de paro junto a una contracción económica del 1,5% en 2012 y 0,75% en 2013 y una mejora en el sector de la exportación y en el del déficit público que pasará del 8,5% de 2011 al 3,3% en el 2013.

Como he dicho en el primer párrafo el estudio muestra lo evidente, pero dentro de esta evidencia hay partes en la que estoy en desacuerdo.

La primera es la reducción al déficit al 3,3%, esta reducción es imposible debido al alto nivel de desempleo que existe en España y no nos engañemos, la reforma laboral a la que alude la OCDE puede que disminuya el desempleo en el medio plazo, pero el empleo creado estará basado en menores salarios y peores condiciones laborales por lo que estos trabajadores no podrán consumir y por lo tanto no aumentará la producción y no supondrá un estímulo al crecimiento.

Tampoco afectará a la mejora del déficit ya que al ser salarios de supervivencia no aportaran ingresos adicionales a las arcas públicas.

Por último, si bien las exportaciones ayudan a aumentar la producción, también están excesivamente expuestas a los vaivenes de la economía internacional. Sólo hay que seguir a economías como la China, que están cambiando su estrategia exportadora, por estímulo del consumo interno que es una base más estable para conseguir un  crecimiento más estable y sostenible.

NOTA DE LA OCDE SOBRE LA PERSPECTIVA DE CRECIMIENTO DE ESPAÑA

La economía se prevé que continúe la contratación durante 2012, ya que la consolidación presupuestaria y el desapalancamiento en el sector privado un peso en la demanda interna. La expansión del comercio mundial y aumento de la competitividad permitirá crecimiento de las exportaciones. El PIB real se espera una caída de 1,5 por ciento en 2012 y luego por una más de 0,75 por ciento en 2013. La tasa de desempleo se elevará por encima del 25%. El déficit presupuestario se prevé un descenso del 8,5% del PIB en 2011 al 3,3% en 2013.

Para reforzar la credibilidad, un plan de mediano plazo con permanentes de reducción del déficit deberán adoptarse medidas, incluyendo los ingresos del IVA más altas y más fuerte la fiscalidad medioambiental, y las medidas para controlar los déficits de los gobiernos regionales tienen que ser completamente implementado. La reforma integral del mercado de trabajo se espera que impulse las perspectivas de empleo en el mediano plazo. El acceso de los jóvenes desempleados sin reservas a la educación y la formación profesional debe ampliarse y los servicios de colocación debe ser reformada. La diferencia en el costo de despedir a los trabajadores en los nuevos contratos permanentes y temporales deberían reducirse aún más, acercándose a un contrato unificado.

LAS CIFRAS


 
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