Los mercados financieros asiáticos han vuelto a cerrar con pérdidas motivadas por el cierre en negativo de los mercados financieros norteamericanos y las fuertes bajadas en los mercados financieros europeos.

En este clima de desconfianza y aversión al riesgo los mercados financieros asiáticos han sufrido una caída media del -2%, destacando las caídas del Han Seng -2,12%, el BSE Sensex -2,27% y con menores perdidas el Nikkei -0,4% y el mercado financiero chino -0,73%.

A este clima de desconfianza se suma el dato del PMI de China elaborado por HSBC que ha estado por debajo de 50, en concreto en 48 desde el dato anterior de 51. La bajada supone un nuevo síntoma de contracción de la economía china.

Según HSBC esta cifra supone una moderación en los niveles de producción industrial en los próximos meses y un deterioro tanto de la demanda interior  como de la exterior.

La batería de datos recibidos de la economía China indica que la crisis de la deuda soberana está repercutiendo sobre la economía real del gigante asiático, además de factores como la disminución del flujo de capitales que están comenzando a provocar los primeros síntomas de disminución de liquidez, que no de falta de ella.

Resulta curioso que incluso en las economías donde existe un exceso de liquidez comiencen a aparecer problemas de liquidez.

Cada vez resulta más evidente que los temores de los inversores a que las economías emergentes puedan ser contagiadas por la crisis de la deuda soberana europea hacen que los inversores retiren sus fondos de los mercados emergentes.

En los próximos días aumentara la volatilidad debido a la falta de regencias del mercado financiero norteamericano el jueves y al bajo volumen que se espera el viernes en los mercados norteamericanos debido a que mucho operadores cogen vacaciones. Las jornadas de bajo volumen son muy propicias a fuertes movimientos especulativos tanto al alza como a la baja.

 
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