Los mercados financieros asiáticos han cerrado en la jornada de hoy con unas pérdidas medias del -0,6%, destacando las fuertes bajadas del mercado financiero chino con unas pérdidas del 3,43%.

Durante este mes los mercados financieros asiáticos han acumulado unas pérdidas importantes y no compensadas por el rally del lunes. El Hang Seng acumula pérdidas del 9,4%, el Nikkei del 6,2% el Kospi 3,2% y el ASX un 4,2%.

Estas pérdidas son producto de la incertidumbre y en especial son relevantes tres elementos, el primero de ellos y de carácter general, la crisis de la deuda soberana europea y su repercusión en las exportaciones de los países asiáticos hacia los países desarrollados. Un segundo elemento es la repercusión sobre el crecimiento de China de la actual crisis mundial y como y como elemento añadido, la posibilidad de que estalle la burbuja inmobiliaria. El tercer elemento, estaría centrado en Japón con su enorme deuda y también como elemento añadido la actual fortaleza del yen.

Pero analicemos cada uno de los factores. La repercusión de la crisis de la deuda soberana europea ya es una realidad su incidencia no sólo sobre los mercados financieros asiáticos, sino también sobre la economía real. Los datos macroeconómicos de China evidencian una caída de la producción y una disminución de las exportaciones, que de momento mantienen un nivel elevado gracias al desplazamiento de las ventas a los países desarrollados hacia el mercado regional, pero  resulta evidente que este aumento de las exportaciones de China hacia sus vecinos asiáticos es una situación temporal pues a medida que se vean afectados por la crisis de la deuda europea las exportaciones disminuirán.

Estos temores se pueden ver confirmados con el  dato del PMI de mañana y que el  consenso lo sigue colocando por debajo de cincuenta. Ahora sólo nos queda conocer la si se va a cumplir la estimación del consenso del mercado o va a ser peor de lo esperado confirmando los temores de los inversores de una entrada en periodo de contracción de la economía China.

Sobre la burbuja inmobiliaria decir que depende absolutamente del nivel de crecimiento, mientras se mantenga un crecimiento alto no será un problema, pero si baja a niveles del 5%, podría estallar en cualquier momento y agravaría la situación económica de China.

Nishimura del BOJ reconoce que la crisis de la deuda soberana europea es una de los mayores factores de riesgo para la economía japonesa.

Países como Tailandia intenta paliar los efectos de la crisis dejando a un lado los riesgos de inflación y primando el crédito. Por ello hoy ha bajado los tipos de interés en 0,25%, dejándolos en el 3,25%.

Mientras que India busca de manera desesperada inversores ante el desplome de la rupia y con una deuda a un escalón del bono basura. Con el fin de atraer inversores el gobierno indio está dispuesto a modificar y relajar las condiciones de la inversión extrajera.

El último factor sería el endeudamiento del gobierno japonés que supone un 200% del PIB, siendo el endeudamiento más alto de los países desarrollados y que además supone el 50% de los presupuestos del estado japonés. Este alto endeudamiento no resultaría problemático si Japón mantuviera un crecimiento razonable, pero los dato macroeconómicos nos muestran que la economía japonesa retrocede y se acerca peligrosamente hacia la contracción económica.

Esta contracción viene dada por la fuerte disminución de las exportaciones japonesas, el aumento de la dependencia energética y la disminución de la demanda interna. A todo ello hay que sumar un yen fuerte que aun si cabe limita más la competitividad de las exportaciones japonesas y que por ejemplo han llevado a plantearse a empresas como Toyota que mantienen la mayoría de su producción en Japón a desplazarse a puntos más cercanos de sus clientes con el fin de reducir costes.

Japón puede ser la siguiente víctima del contagio de la crisis de la deuda soberana europea. Si esto ocurriera, complicaría aún más el panorama de la economía mundial.

No quisiera sólo comentar noticias negativas, en el lado positivo y en medio de continuas bajadas de las agencia calificadoras tanto de bancos, como de países, hoy hemos sabido que la agencia Fitch ha aumentado la calificación de la deuda soberana australiana a triple A y con perspectiva estable y a los bancos Bank of China Ltd. y China Construction Bank Corp, S&P les ha subido un escalón su calificación.

Los mercados financieros asiáticos al igual que el resto de los mercados mundiales se mantendrán a la espera de noticias sobre soluciones de la deuda soberana europea y mientras tanto la volatilidad, el temor, o la euforia por rumores serán los elementos que determinaran la actuación de los inversores.
 
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