La Agencia Crediticia fitcht ratings mantiene en su revisión del 8 de febrero de 2013 la calificación de España en BBB a un escalón de la consideración de duda "especulativa". También mantiene su perspectiva negativa sobre el soberano español a lago plazo.
Fitch Ratifica España a 'BBB', Perspectiva Negativa
Fitch Ratifica España a 'BBB', Perspectiva Negativa 

Si bien la calificación de ficth ratings mantiene básicamente la argumentación de la rebaja calificatoria de junio de 2012 , en esta revisión introduce una argumentación positiva tanto hacia la política económica del gobierno español, como a la posible mejora en el medio plazo de la economía española.

Aunque antes de entrar a analizar la visión de Ficth sobre la economía española, me gustaría resultar un hecho relevante y extremadamente curioso. Este hecho es, la poca difusión de la revisión de la calificadora en los medios de comunicación españoles y las pocas referencias a la misma en los motores de búsqueda de internet.

Curioso y extraño, no hay que olvidar que no hace muchos meses las noticias sobre los informes de calificación de la Agencia Internacionales de Crédito ocupaban numerosos titulares en la prensa española y eran motivo de análisis y comentarios de los mentes más sesudas de este país, pero ahora parecen pasa inadvertidos en esos mismo medios o foros de discusión. La pregunta podría ser ¿esta falta de visibilidad de los informes de las agencias de crédito internacionales en los medios de comunicación es una estrategia interesada, o simplemente sus informes resultan faltos de interés?. La respuesta a esta pregunta la dejo en manos del lector.

Como he dicho al principio, en general el informe de Fitch es positivo sobre la gestión económica del actual gobierno de la crisis económica y soberana, también es cierto que en la parte correspondiente a hechos que podrían hacer cambiar la actual calificación soberana y enumera una serie de acontecimientos que no estarían muy lejos de hacerse realidad en España.

En el lado positivo, Fitch espera que la deuda pública, incluida la generada por el rescate al sistema financiero se mantenga por debajo del 100% del PIB gracias a una política comprometida en la reducción del déficit público, aunque reconoce que esta no se ve acompañada una mejora en la cifras de la recaudación fiscal que sigue siendo deficitaria.

Sobre la apreciación de Fitch que España se mantenga la deuda por debajo del 100% del PIB tengo serias dudas basadas en que este país por primera vez ha alcanzado el Billón de euros de déficit, si a esto unimos la continuada contracción del PIB, más la previsión de desempleo por encima del 27%, parece poco probable que con la política actual que confunde de manera premeditada gasto e inversión pública sea posible  mantener un nivel de endeudamiento por debajo del 100% del PIB.

Tampoco hay que olvidar que este año se pagarán entorno a unos €40.000MM de intereses de la deuda y a esto añadimos la negativa repercusión del aumento de la presión impositiva sobre la recaudación fiscal, me hace afirmar que el objetivo del 100% del déficit sobre el PIB es una mera quimera.

Un segundo elemento que Fitch considera positivo, es la mejora substancial de las exportaciones, la competitividad y su impacto sobre el saldo  por cuenta corriente. Aunque esto es cierto y la agencia considera que este saldo será positivo en 2014, añade un comentario extra que anula su propia argumentación y cito literalmente "Si bien en parte resultado de la contracción económica".

No hay que ser un experto analista económico para comprender que la mejora en el saldo por cuenta corriente de España es producto de la extraordinaria contracción de la demanda interna y que supone en el medio plazo un impacto extraordinariamente negativa en la recuperación económica de la economía española.

Esta demanda interna no dará señales de recuperación mientras se mantenga una política económica basada en la falta de estímulos y la inversión, más aún, propiciará un aumento continuado del desempleo que terminará por provocar un colapso en el tejido de la economía real tal que costará años volver a regenerarlo.

Otro elemento que parece obviar la Fitch es que la financiación de la deuda soberana sigue dependiendo de los bancos españoles que acumulan más del 35% del total y que a su vez estos dependen para su propia financiación del BCE. Esta interdependencia de carácter viciado puede provocar ante un desequilibrio de alguna de las partes un nuevo problema de acceso al crédito privado y con ello un posible rescate por parte de las autoridades europeas.

Los dos últimos hecho a destacar son por un lado, sin bien la agencia Ficth cree el sistema financiero español no necesita una nueva inyección de liquidez pública, esto podría cambiar si la duración de la actual crisis se mantuviera y profundizara en el tiempo.

El segundo aspecto, se refiere a la situación política interna y en concreto a que la actual calificación de España podría cambiar si hubiera un adelanto de elecciones y que el gobierno resultante modificara la actual política tanto sobre la reducción de déficit como y que se mantuviera el actual marco constitucional.

Desde mi punto de vista, la visión exterior de España ya prevé que pueda haber cambios substanciales en el marco político y en consecuencia una modificación en las normas de relación entre España y los inversores internacionales.


NOTA DE PRENSA DE FTCH RATING

Fitch Ratings ratificó el largo plazo en moneda extranjera y local de España en moneda Issuer Default Rating (IDR) en 'BBB' con perspectiva negativa. El IDR de corto plazo en moneda extranjera se ratificó en 'F2' y el Techo País en 'AAA'.

FUNDAMENTOS DE CALIFICACIÓN

La afirmación de las calificaciones soberanas de España refleja los siguientes factores fundamentales de calificación:

- Fitch proyecta que la deuda pública se mantendrá por debajo de 100% del PIB, incluso teniendo en cuenta algunos retrasos supuesta fiscal y una continuación de la profunda recesión de España en 2013. Esta proyección también incorpora el costo para el estado de apoyo a los bancos, que los expertos de la agencia consideran que puede ser asequible.

- A pesar de estas previsiones de deuda son sensibles a los golpes. La calificación del grado de inversión de España refleja la opinión de Fitch sobre que el soberano mantiene cierto margen de maniobra fiscal, aunque este se ha reducido significativamente. El compromiso de las autoridades para reducir el endeudamiento público es fuerte, pero el déficit fiscal necesitará varios años más para ser eliminado en términos estructurales.

- La valoración de España es inferior al de otras grandes economías avanzadas, lo que refleja los riesgos relativamente grandes a la calidad crediticia planteada por el ajuste económico y financiero en la zona euro. Las perspectivas de crecimiento son inciertas, todos los sectores de la economía son relativamente endeudados y el desempleo es excepcionalmente alto.

- La balanza de pagos de España de ajuste dentro de la zona euro avanza a un ritmo más rápido de lo esperado. Fitch ha revisado al alza su pronóstico para el saldo de la cuenta corriente de España y ahora espera un saldo exterior en 2013 y un pequeño superávit en 2014. Si bien en parte resultado de la contracción económica, esta mejora refleja también las exportaciones relativamente fuertes y han ganado en competitividad.

- La soberana española ha demostrado su flexibilidad financiera y la resistencia durante la crisis. Plazo promedio de la deuda pública se ha ido reduciendo, pero sigue siendo superior a sus pares de calificación, en poco más de seis años. Por otra parte, el anuncio de operaciones simples monetaria del BCE (OMT) ha disminuido significativamente las tensiones en los mercados periféricos de la zona euro de bonos soberanos.

- La calificación sigue siendo relativamente alta con el apoyo de España a la economía de valor agregado y diversificado.

SENSIBILIDAD DE CALIFICACIÓN

La perspectiva negativa refleja los siguientes factores de riesgo que pueden, individual o colectivamente, dan lugar a una rebaja de las calificaciones:

- No coloque el ratio de deuda pública en una trayectoria descendente firme en el mediano plazo.

- Una mayor incertidumbre sobre la continuidad de la postura de España la política económica y fiscal.

- Una recesión más profunda y prolongada de los pronósticos actuales. Esto socavaría el esfuerzo de consolidación fiscal, y podría erosionar aún más la calidad de los activos bancarios que se prevé actualmente.

- Un deterioro sostenido de las condiciones de financiación fiscal causada por una intensificación de la crisis de la eurozona. Esto se alimenta a través de endurecimiento de las condiciones crediticias del sector privado y profundizar la recesión.

Los desarrollos que pueden, individual o colectivamente, a una estabilización de la Perspectiva incluyen:

- Una perspectiva más seguro de una sostenida recuperación económica que conduce a una estabilización del mercado de trabajo y la mejora dinámica fiscal.

- Una prueba más de que la estrategia fiscal de España está produciendo la reducción del déficit sustancial en 2012-13. Esto reduciría los riesgos en torno a nuestra relación deuda / PIB previsiones.

- Nuevas mejoras en la competitividad internacional de España y la implementación de reformas que fomenten el crecimiento.

Las condiciones de financiación han sido relativamente benigna en los últimos meses. OMT reduce el riesgo de cola de una crisis de liquidez soberana de España y apoya la calificación. Aunque sigue siendo incierto en cuanto a si España va a solicitar más ayuda oficial, la solicitud misma sería neutral para la calificación.

Hipótesis clave del crecimiento: 

Fitch pronostica que la economía comenzará a recuperarse en 2014, como vientos en contra de la austeridad fiscal y la mejora de las de financiación. Actualmente, la recuperación estará impulsada principalmente por las exportaciones netas, la demanda interna se mantendrá moderada durante un período más prolongado. La agencia mantiene la hipótesis de que el crecimiento potencial a medio plazo es del 1,5%.

Finanzas públicas: proyectos de Fitch de que la deuda pública alcanzará su punto máximo en 2014-15 a alrededor del 96% y la disminución gradual a partir de entonces, suponiendo una tasa de interés efectiva cerca de los niveles actuales. Previsiones a medio plazo de déficit asumir algunos retrasos en relación con las metas oficiales.

Bancos: 

Fitch jueces que los pasivos contingentes del sector bancario han sido de tamaño adecuado y que las inyecciones de capital necesarias del soberano español no superará EUR60bn. No obstante, si la recesión es más profunda y más larga que se prevé actualmente, el riesgo de que el gobierno puede estar obligado a hacer nuevas inyecciones de capital no se puede descartar. A pesar de que no se tienen en cuenta en la reducción de la deuda pública que se derivaría de una transferencia parcial de las participaciones bancarias españolas para el Mecanismo Europeo de Estabilidad, esto no puede ser descartada en el mediano plazo.

La política interior: 

La clasificación actual se basa en la suposición de que las elecciones parlamentarias anticipadas no serán antes de 2015, que la actual administración en general mantendrá su política actual, que no habrá una crisis constitucional en España, y que los futuros gobiernos a mantener deuda pública / PIB en una trayectoria ligeramente descendente en la segunda mitad de la década.

Política Eurozona: 

La calificación actual refleja la opinión de Fitch de que España mantendrá el acceso al mercado y que la intervención de la UE se solicitará en el momento oportuno, si es necesario, para evitar tensiones innecesarias sobre la liquidez soberana. Fitch asume que no habrá progreso en la profundización de la integración en la unión monetaria en línea con los compromisos de los responsables políticos la zona euro. También se supone que el riesgo de ruptura de la zona euro sigue siendo bajo

 
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