Cuando escucho a Almunia desde Europa y a de Guindos en España sufro algún tipo de alteración que me hace ver el rescate a la banca española como un extraño caso de encogimiento económico producto algún tipo de extraña formula que permite la maleabilidad contable, macroeconómica y monetaria.

Retrocediendo en el tiempo (no muy lejano) podíamos escuchar que la banca española  necesitaría €100.000MM para poder hacer frente tanto a los elevados ratios de morosidad como a la necesidades de provisión para cubrir dichos ratios en cumplimiento de las normas de Basilea III.

El primer elemento en desaparecer fue los ratios exigidos por Basilea III y sobre los cuales no hemos visto aparecer de nuevo y que parece que ya no tienen importancia puesto que de un golpe y gracias al SAREB (el Banco Malo) desparecen de los estados contables y permiten a las entidades saneadas no sólo eliminar los activos tóxicos, sino que gracias al mágico efecto multiplicador del porcentaje de morosidad también han incluido de regalo aquellos activos que podrían ser poco seguros en el corto y medio plazo aunque dicho activos aún no hubieran entrado en mora. En definitiva, han aprovechado para deshacerse de los problemas de un solo golpe.
Rescate a la banca española
Rescate a la banca española

Desde el comienzo de petición de fondos se pudo asistir a una primera reducción del dinero necesario para el rescate a la banca de €10.000MM, esta reducción que nunca se explicó su por qué tiene una razón objetiva de ser sencilla y fácil de entender.

La Unión Europea a la hora de proporcionar fondos para un rescate tiene una norma básica, no abrir líneas de ayuda que superen el 10% del PIB del país a rescatar, por esa razón en un primer momento se habló de una ayuda máxima de €110.000MM (10% PIB de España), pero inmediatamente se dieron cuenta en Europa que la economía española por debajo del billón de Euros a lo largo de la vida del crédito, suponiendo un escenario extremo de un PIB de €900.000MM, o lo que es lo mismo una reducción del 18% del PIB y decidieron reducir la ayuda para poder asegurar el futuro pago de la misma.

Este cálculo que parece razonable es precisamente lo que no hicieron los bancos españoles a la hora de conceder lo créditos hipotecarios, algo tan simple como dejar un margen razonable de maniobra.

Si bien esta primera reducción paso sin pena ni gloria, no sería la única, el siguiente milagro reductivo vendrá de la mano de las conclusiones previas sobre el estado de la banca española que reduciría las necesidades de la banca a €60.000MM, €30.000MM menos que la anterior cifra aunque aún nos quedaba por conocer la cifra exacta que el informe de Oliver Wyman presentado en el mes de septiembre de 2012 proporcionaría.

La cifra definitiva establecida en el informe de Oliver Wyman fue de €53.745MM, una nueva reducción de €6.255MM, pecata minuta respecto al primer rebaje de €30.000MM.

Además el clarividente informe de Oliver Wyman preveía un segundo escenario al que denominó “escenario base” sobre las previsiones de crecimiento desempleo, etc, del gobierno español y que determinaba que la necesidad de capital del sistema financiero español en  ese escenario serían de €25.898MM. Esta cifra sobre el denominado “escenario adverso” supone una variación en €27.847MM.

La maleabilidad de este recate continua superándose a sí misma y a día de hoy  Bruselas ha establecido que el dinero necesario para el rescate de la banca española es de 37.000MM, vamos ni para ti, ni para mí, una cifra intermedia. Si damos esta cifra como válida, desde el origen de la petición de rescate a la fecha, la contracción del mismo ha sido de €73.000MM

Desde mi punto de vista, esta cifra aún puede menguar y acercarse más a la cifra de €25.898MM/€30.000MM puesto que los índices de morosidad de las entidades rescatadas y el valor de los activos tóxicos se acercan más a los €30.000MM que a los €37.000MM.

Otro elemento contradictorio de estas reducciones es que la cifra del “escenario adverso” estaba basada en niveles de desempleo superiores al 27% y contracciones del PIB del 4% y del 2%. Lo curioso es que según mi punto de vista y en cierta medida refrendado por las previsiones de la OCDE, la situación de España estará más cerca del peor escenario que del escenario base, en cambio las ayudas de la Unión Europea se acercarán más a las del escenario base que al escenario adverso, curioso.

Pero lo que puede resultar llamativo o contradictorio puede tener una explicación razonable, pero para ello es necesario volver al principio y retomar la cifra de los €110.000MM.

Antes de existir ninguna cifra sobre el rescate, el gobierno español había aportado fondos a las entidades bancarias españolas por un monto de €21.000MM y en julio de 2012 añadió en el RD 21/2012 €55.000MM cito literalmente:” La Ley 2/2012, de 29 de junio, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2012, queda modificada como sigue:

Uno. Las letras b) y c) del apartado Dos del artículo 52 quedan redactadas en los siguientes términos:

«b) 55.000.000 miles de euros para el otorgamiento de avales a las obligaciones económicas derivadas de las emisiones de bonos y obligaciones nuevas que realicen las entidades de crédito residentes en España con una actividad significativa en el mercado de crédito nacional, y que se regulan en el artículo 52 bis.” y que sumarían €76.000MM, pero que si añadimos los €37.000MM daría  €113.000MM, cifra superior al 10% del PIB. Mientras que si sumáramos los €25.000MM de Oliver Wyman, sí que se ajustaría y quedaría en €102.000MM, por lo que el margen que existe es de €8.000MM que probablemente de la cifra final.

Entonces para qué pedimos el rescate, creo que por dos razones, sino se pidiera las medidas de ajuste quedarían al desnudo por innecesarias. Y la segunda por error de cálculo del gobierno español.

El gobierno español en su ansia por inyectar dinero a las entidades financieras aprobó la emisión a cargo de los Presupuesto del Estado de 2012 de bonos y obligaciones por valor de €55.000MM suponiendo que ese dinero que adelantaba sería repuesto posteriormente con el dinero del rescate, pero esto no sucedió así y Bruselas dejó claro que los fondos del EFSF/ESM sólo podían tener un único destino, la transferencia directa a las entidades financieras rescatadas  y no podría utilizarse para cubrir deuda pública alguna. De tal manera que habría que reducir 55.000MM la petición inicial. Y si además sumamos los €21.000MM, más el aumento vertiginoso del déficit público, un préstamos superior a los 33.000MM podría provocar el descontrol de la deuda pública española y haría tambalear todo el sistema económico español. Aunque tengo que reconocer que el problema lo han solucionado conjuntamente el gobierno español y Bruselas reduciendo el valor de la deuda subordinada y de las acciones preferentes en 10.000MM con lo que han conseguido cuadrar el círculo y si no se viene abajo este plan como consecuencia de las sentencias de los tribunales españoles considerando una estafa la venta a minoristas de deuda subordinada y preferentes, el gobierno podrá acceder a los €37.000MM, en caso contrario, quedaría en €33.000MM

Otra extraña consecuencia del rescate a la banca española es la fecha de la llegada de las primeras cantidades, mediados de diciembre. ¿Por qué?, porque coincide con el plazo de otorgamiento de avales del Estado a la banca y cito literalmente:” «Artículo 52 bis. Avales para garantizar emisiones de bonos y obligaciones de las entidades de crédito.

Uno. La Administración General del Estado podrá otorgar avales hasta el 15 de diciembre de 2012, por importe máximo de 55.000.000 miles de euros, a las obligaciones económicas derivadas de las emisiones de bonos y obligaciones nuevas que realicen las entidades de crédito con domicilio social en España y que, a juicio del Banco de España, sean solventes y presenten necesidades coyunturales de liquidez” Casualidad o mala fe que promueve el engaño con información deformada, lo dejo en manos de los lectores.

El recate a la banca española, no sólo carece de sentido ya que las propias entidades podrían haber hecho frente a las provisiones de Basilea III, por cierto que nadie cumple, sino que el conjunto de torpezas del gobernó ha hecho que déficit público crezca en 2012 en un 5%, puesto que si hubieran esperado a recibir los fondos a través del FROB, este dinero no se hubiera contabilizado como deuda pública gracias a los artificios contables. En definitiva, el rescate España se asemeja mucho a sus propios gobernantes, una chapuza basada en una falsedad contable y que al final queda como siempre a las espaldas de los ciudadanos españoles.
 
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