Tras leer el forme de Moody's sobre la situación económica de Islandia, mi primera conclusión es que para la agencia de calificación el haber mantenido la calificación del país ha supuesto un doloroso parto que muestra como existen formulas diferentes a la hora de enfrentarse a la actual crisis económica a las defendidas por la misma agencia, así como por el conjunto del sistema finaicero.

Resulta evidente que el éxito de la formula islandesa supone una piedra en el zapato de Moody y que para reducir el dolor que le produce, establece una perspectiva para la deuda emitida en moneda extranjera, Baa3,  aunque vuelve a sufrir un nuevo ataque de dolor cuando no le queda más remedio que calificar la deuda soberana en moneda nacional un escalón por encima de la extranjera quedando en Baa2, aunque matizando que ha bajado desde Aa3/A1.


Bandera de Islandia
Bandera de Islandia

La argumentación de la agencia de calificación Moodys resulta cuando menos forzada tal y como esta el panorama económica actual  en Europa y busca justificaciones en situaciones futuras para mantener la perspectiva negativa. Estas justificaciones se basan en tres situaciones,en primer lugar por la posible fuga de capitales en cuanto se relajen las estrictas medias de control del mismo. Parece que la agencia de calificación cree que el gobierno islandés puede pasar de un control férreo de capitales a una liberación de los mismo sin los correspondientemente pasos intermedios. Esta duda de Moody's ha sido resuelta hoy por Islandia afirmando que prorrogará las medidas de control de capitales más allá del 2013

Esta situación parece poco probable si nos basamos es los propios datos de Moody que reconoce que el gobierno islandés esta realizando una política adecuada del control, del gasto público con un déficit del 2% y al miso tiempo invirtiendo en la economía real y financiera para dotar al país de una situación estable que permita mejorar los ya buenos resultados en el crecimiento económico. En 2012 se prevé un crecimiento del 2% y en 2013 del 2,5% del PIB. 

En un segundo intento por contrarrestar esta clara expansión de la economía islandesa, contrapone el alto nivel de deuda soberana 112% (nivel máximo 119% PIB en 2011) al que habría que añadir la deuda generada por el sistema financiero, un 61% supone un balance total de deuda del 173% sobre el PIB.

Por otro lado Moody reconoce que este nivel de deuda se reducirá al 104% en 2013 y por debajo del 10% en 2014.

El cálculo obtenido por Moody's al sumar deuda soberana, más deuda externa (al nacinalizar la banca todo de ha convertido en deuda pública) sería como si a la hora de calificar a España se tuviera en cuenta la deuda pública, incluida las de las autonomías y la encubierta de las administraciones públicas, más la financiera, más la privada, en ese caso estaríamos hablando que la deuda española rondaría el 400% del PIB haciendo imposible que la calificación de España fuera Baa3 y necesariamente bajaría a C.

Otra conclusión que se puede sacar es que la política de deuda aplicada por la Troika resulta absolutamente ineficaz, tomemos el ejemplo de Grecia. Para reducir la deuda griega es necesario acudir una segunda quita de 35 cts por euro y otras medidas con el fin de reducir la deuda en €40.000MM y evitar pueda llegar en el medio plazo al 200% para evitar el colapso económico de Grecia y por lo tanto la muestra evidente de una política de recortes absolutamente inútil e ineficaz y que tiene dos objetivos  el primero la destrucción del estado social de bienestar y el segundo el pago a los prestamistas internacionales.

Esta ineficacia de la Troika también se observa en las las clasificaciones de los países intervenidos,Portugal Ba3(bono basura) con perspectiva negativa, Irlanda Ba1 (bono basura) con perspectiva negativa, España Baa3 (a un escalón del bono basura) perspectiva negativa , Grecia  C, sin perspectiva ya que se considera que el default es inminente.

El segundo argumento para mantener la perspectiva negativa sobre Islandia por Moody's se refiere al conflicto sobre los depósitos de ciudadanos ingleses y de los países bajos, este conflicto es el denominado "Icesave". El coste máximo estimado sería del 20% del PIB, unos €2.100MM, aunque estimaciones que tienen presente las argumentaciones presentadas por el gobierno islandés cifrarían esta deuda en un 6% del PIB y un pago de poco más de €600MM, cantidad bastante más asequible.

Como se puede observar, en ningún caso el pago de esta deuda supondría un colapso para la economía islandesa ya que se pagaría en un amplio periodo de tiempo y podría absorberse sin dificultades con la actual política de control de gasto y con el crecimiento sostenido de la economía islandesa.


El tercer argumento se basa en la poca capacidad de maniobra por parte del sistema financiero islandés para soportar un nuevo impacto sobre el sector. Es llamativo que al mismo tiempo la agencia de calificación afirme que es estable y cuenta con reservas suficientes a pesar de tener un alto nivel de morosidad, el 10%.

Este argumento resulta carente de sentido cuando sabemos  que las medidas sobre el control del capital se prolongarán más allá de 2013 y al mismo tiempo que el conjunto de reforma de Islandia van dirigidas precisamente a evitar que se pueda repetir con la misma virulencia un fenómeno como el ya acontecido. Por lo tanto se puede afirmar que el sistema financiero islandés no tendrá en el medio plazo ningún problema de liquidez y que sus ratios provisión serán suficientes para hacer frente a margenes de morosidad de entre el 10% y el 19%.

En conclusión, el modelo islandés parece ser por momentos mejor solución para enfrentarse a la crisis económica que las medidas de austeridad promovidas por la Toika y que están llevando a los países rescatados a niveles de miseria que parecían muy lejanos en el tiempo.

 El informe de Moody's se puede descargar en un documento pdf que incluye el texto original y la traducción al castellano pinchando aquí.

 
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