Porque la deuda es ilegítima y otras aclaraciones sobre los bancos y el dinero

Hace unos días escuche a un economista hablar del dinero que se le debía España a Alemania y me sorprendió que esta persona profesor titular en una Universidad Privada de prestigio y que realiza análisis bastante acertados de la realidad económica española, diera por buena la deuda con los bancos alemanes y en general la deuda española sin plantear el verdadero núcleo del problema ¿es legítima la deuda generada por el Estado a cuenta del Rescate a la banca española?

Creía que era bastante evidente que la mayoría de la deuda provocada por el rescate de la banca española era ilegítima y más aún cuando la oficialización por parte del Banco de Inglaterra sobre la creación del dinero por parte de los bancos privados permitía encajar la última pieza para dar coherencia a la falta de legitimidad de dicha  deuda. 

Está claro que una cosa es lo que creemos y otra muy distinta es como asimilamos la información y que conclusiones sacamos de ella. Por eso me he decidido explicar por qué la deuda generada por el rescate bancario es ilegítima y como los bancos, el estado español y las instituciones europeas han modificado la dinámica de creación del dinero por parte de los bancos privados para ahora ser los estados quienes lo crean para cubrir la contracción en la masa monetaria y permitir a los bancos continuar obteniendo beneficios, pero en este caso sin necesidad de arriesgar ni un euro y no tener necesidad de volver a los niveles de creación de dinero anteriores al 2008.

Para entender la ilegitimidad de la deuda debemos retrotraernos al momento en que se generó una deuda  que terminó siendo parte  de la deuda pública española.

Como ya explique en un artículo anterior titulado “Como crean los bancos el dinero y su impacto en la actual crisis económica”  los bancos crean el dinero a partir de la petición del crédito y por lo tanto es el “crédito el que crea el depósito y no al revés”. O dicho de una manera más sencilla, cuando vamos a un banco a pedir un crédito para comprarnos nuestra casa y nos lo concede, es justamente en el momento en que se crea un dinero que antes no existía.

Cuando recibimos el dinero electrónicamente en nuestra cuenta para el pago de la casa el banco crea un asiento en el pasivo y cuando realizamos el pago de la vivienda ese dinero pasa al activo del banco y a partir de ahí se comienza el pago de un dinero que no existía con dinero real procedente de los frutos del trabajo. En definitiva, el banco crea de la nada  un dinero que posteriormente se convierte en real, porque procede de la economía real y no como el suyo que procede de la economía financiera y del privilegio de convertir asientos contables en dinero contabilízale como los es el real.

La primera conclusión es que los bancos crean dinero que no existe gracias a los créditos y a la prebenda concedida por lo estados, que en última instancia son los valedores de todo el dinero, tanto del dinero creado de la nada, como del creado por medio de los Bancos Centrales.

Esta primera conclusión ya parece que comienza a deslegitimizar la deuda y no tanto por la deuda en sí misma, sino por el modo en que se crea el dinero que nace de ella.

A la hora de recibir un crédito se observan dos partes claramente definidas, por un lado el capital y por otro lado los intereses. Quizás los intereses sean los más intuitivos a la hora de entender la creación del dinero, ya que era u dinero que no existía antes del nacimiento de la deuda.

¿Por qué habló de los intereses? Desde mi punto de vista es un elemento a tener muy en cuenta a la hora de argumentar sobre la ilegitimidad de la deuda. 

Si observamos la mayoría de las ejecuciones hipotecarias a ciudadanos nos daremos cuenta que en casi el 100% de las ocasiones en que se produce el impago y la entrada en mora de los créditos hipotecarios,  es varios años después de la concesión de la misma, tiempo durante el cual el hipotecado ha estado pagando casi en exclusiva los intereses del crédito, quedando por pagar la mayoría del capital.

Esta característica del sistema hipotecario español se debe al uso del llamado sistema francés, en los primeros años de vida dela hipoteca se pagan fundamentalmente intereses para posteriormente ir amortizando capital. 

El sistema de amortización de capital y del pago de intereses bajo el sistema francés en el régimen hipotecario español nos permite obtener dos nuevas conclusiones.

La primera es que la deuda generada por los ciudadanos a los que se les aplica un proceso de ejecución hipotecaria se les exige el pago de un capital que no existía antes de la petición del crédito hipotecario y por lo tanto carece de sentido pagar con dinero real, dinero generado por un asiento contable en las cuentas del banco.

En este sentido parece lógico que con la mera devolución del bien que generó el crédito debiera darse por satisfecho el crédito ya que antes del mismo ese dinero no existía y cualquier dinero real que obtenga el banco supone un beneficio claro para el mismo.

Es ilegítimo pedir la devolución de un dinero que jamás existió. 

La segunda sería que la petición del 100% de los intereses del crédito hipotecario también es ilegítima ya que dichos intereses se calculan sobre un dinero que nunca existió, por lo tanto el cobro de los intereses no devengados se basa en una ficción contable.

Hasta el momento y gracias a saber que la creación del dinero por parte de los bancos es un mero artificio contable basado en una prebenda exclusiva de la banca privada y mantenida en la sombra para evitar poder llegar a comprender los motivos reales de las continuadas crisis económicas y que siempre en España han supuesto y al mismo tiempo han supuesto una crisis financiera.

Muchos lectores pensaran que lo dicho hasta ahora es sobradamente conocido, pero me temo que al contrario de lo que se podía pensar, parece que la mayoría de los ciudadanos desconocen los detalles de funcionamiento del sistema hipotecario y del sistema financiero en general.

Para que la esta explicación sobre la ilegitimidad de la deuda sea más cómoda y fácil de entender, he decidido dividir  este escrito en tres artículos.

En el segundo explicaré como los bancos alemanes pudieron apoderarse de nuestras viviendas y como esta “propiedad” ha supuesto  que el gobierno de España acudiera a pedir el rescate del sistema bancario español.

El tercer artículo tratará sobre el papel de la deuda soberana española en el rescate a la banca española y como esta generación de deuda pública sin límite ha permitido a la banca privada española seguir cómodamente con su negocio sin necesidad de acudir nuevamente a la creación masiva de dinero y como consecuencia de ello, el crédito para la economía real ha bajado a niveles mínimos y con ello provocado que la recuperación económica de España no sea más que una mera quimera.

 
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