La nota de Fitch Ratings sobre el plan de rescate del sistema bancario español muestra sus dudas sobre sus eficacia debido a varios factores, el primero se refiere a la peculiar venta de instrumentos financieros complejos como la deuda subordinada o las acciones preferentes en las sucursales bancarias. Esta venta de instrumentos complejos a clientes minoristas es única en Europa ya que el cliente tipo son los denominados inversores institucionales.

Una segunda consecuencia de la venta de deuda subordinada y acciones preferentes a minoristas es la pérdida de credibilidad de las instituciones financieras que los han vendido, además de demandas masivas como consecuencia de una posible venta abusiva.

Otro factores que pueden poner en peligro el plan de reestructuración bancario española son, la débil situación de la economía real, la distribución de las pérdidas entre los tenedores de deuda senior y las dificultades que surjan de del cumplimiento de las diferentes exigencias del MoU referidas a los cambios legales y estructurales del sistema financiero español.
¿Rescate o sumisión de España a Europa? 

En mi opinión, esta actitud de desconfianza de las agencias de ratings tan sólo es el preámbulo de lo que se avecina, que no es otra cosa que un rescate global de la economía española y la consiguiente pérdida del control de España por sus ciudadanos (cesión de soberanía) para caer bajo el mandato de terceros países.

Nota de prensa

Fitch Ratings considera que el Memorando de Entendimiento (MOU) sobre la recapitalización bancaria de los bancos españoles, la cual introduce una solución legislativa que representa una una profunda reforma del sector bancario español.

A España se le ha concedido una ayuda financiera de hasta €100bn en los términos del Mecanismo de Estabilidad Financiera Europea. Una prueba de esfuerzo banco por banco se está llevando a sobre los 14 grupos bancarios que representan el 90% del sistema bancario y esto determinará si un banco se reestructurará, recapitalizará o se disolverá.

"Mientras que el MOU está claramente destinado a ser el final de la reforma del sector bancario español, Fitch se mantiene cauteloso acerca de si este va a ser el caso, dadas las condiciones muy difíciles para la economía y del mercado en España", explica María José Lockerbie, Director General en Grupo financiero de Fitch instituciones.

Condiciones clave del MOU incluyen distribución de la carga y la segregación de los activos deteriorados. El reparto de la carga que se impondrá sobre la deuda subordinada y los accionistas preferentes para la viabilidad de los bancos españoles que requieren reestructuración / recapitalización. Si bien esto ha sido una característica de otros rescates en Europa, en la mayoría de los casos se ha realizado a través de diferimiento de cupones / omisión de saneamiento forzoso. Otra diferencia en España es que una gran proporción de estos instrumentos han sido distribuidos a través de las sucursales de los bancos, mientras que en otros países, mayoritariamente están en manos de inversores institucionales. Esto podría conducir a problemas reputacionales y legales relacionados con la venta abusiva. Con la segregación de los activos, los bancos que requieren del apoyo el público deberán segregar los activos deteriorados, que principalmente están relacionados con bienes raíces, a una empresa de gestión de activos. Las transferencias tendrán lugar en el valor real (a largo plazo) de los activos.

Mientras que el MOU habla explícitamente de imponer el reparto de cargas sobre los titulares de deuda senior de los bancos sometidos a la recapitalización y / o reestructuración, también subraya la intención de proteger los depósitos de los clientes y minimizar la carga sobre el contribuyente y esto podría interpretarse como sugiriendo implícitamente que los tenedores de deuda senior podría participar en las pérdidas potenciales en los activos no viables en última instancia, los bancos ".

Otras condiciones del MOU será el incremento de los requerimientos de capital, re-evaluación de las provisiones para insolvencias, cambios en la estructura de gobierno corporativo de las cajas de ahorros, el fortalecimiento del marco de supervisión, protección del consumidor, y, mecanismos de gobernanza de los organismos financieros netos de seguridad.
 
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