La pequeña agencia de calificación DBRS, agencia reconocida por el BCE ha sido la última en sumarse a la bajada generalizada de la deuda soberana española y de esta manera se une a Fitch, Moody y S&P Ratings. 

DBRS rebaja en dos escalones su ratings por considerar que existe un deterioro generalizado de las condiciones económicas de la economía española por la situación macroeconómica de contracción favorecida por factores internos económicos, financieros y fiscales y por factores externos provenientes de la desconfianza de los inversores en la eficacia de las medidas políticas y económicas promovidas por la zona euro.

Específicamente en el área de la economía real, DBRS prevé que la economía española se contraiga a lo largo de este año entorno al -1,7% y en 2013 un  -1,2%, contracción que mantendría el desempleo en un porcentaje superior al 20% y que impediría una recuperación futura eficaz . A esta profunda contracción económica habría que añadir el aumento de la deuda soberana que llagaría al 97% del PIB en el 2015 como consecuencia del efecto del rescate de la banca española y su repercusión en el aumento de la deuda soberana.
Agencias Crediticias

La agencia DBRS no parece que tenga claro los efectos benéficos del rescate financiero sobre la mejora de la economía española y la supuesta vuelta al crecimiento que intentan hacernos ver desde la Comisión Europea y desde el propio gobierno español.

Lo único que parece reconocer DBRS es un posible efecto tranquilizador sobre los inversores y esto siempre y cuando el aumento de la deuda soberana de España se vea compensado por una vuelta al crecimiento. Aunque la agencia no muestra cual será el método para la vuelta al crecimiento.

DBRS retoma en este informe las conocidas recomendaciones dadas por el FMI y otras agencias de calificación que son flexibilidad labora, sostenibilidad fiscal, control del gasto de las administraciones autonómicas, substitución de la deuda soberana en posesión de los bancos por liquidez directa del ESM/EFSF buscando desligarse de los problemas soberanos.

En mi opinión, el informe de DBRS se mueve de forma confusa entre el terreno de justificación de las medidas propuestas por la Comisión Europea y el FMI y la incapacidad de encontrar argumentos sólidos para justificar la mejora de la economía española en el corto o medio plazo  

Nota de Prensa

DBRS ha rebajado las calificaciones de deuda en moneda extranjera y local a largo plazo del Reino de España a A (negativo) desde A (positivo) y con perspectiva negativa en ambas clasificaciones. Acción de concluye la revisión del Analizado de estas calificaciones que comenzaron el 22 de mayo de 2012. Las calificaciones ya no están bajo revisión con implicaciones negativas.

La acción de la calificación refleja la evaluación del Analizado que ha habido un deterioro grave en perfil de crédito de España que justifica la degradación de dos escalones. La tendencia negativa refleja un considerable aumento de riesgos para las perspectivas de crecimiento económico. Cinco factores están detrás del descenso de categoría: (1) las perspectivas de crecimiento económico de España ha empeorado desapalancamiento del sector privado que continúa y que se intensifica con las medidas de austeridad fiscal; (2) Dinámica de la deuda pública de España se ha deteriorado como causa de las necesidades de capitalización de la banca; (3) reducir los desequilibrios fiscales es cada vez más difícil debido al débil entorno económico; (4) economía estresada amplia las condiciones de financiación aumentando los riesgos de deterioro de las perspectivas de crecimiento y las perspectivas para la estabilización de la deuda pública; y (5) dudas persistentes sobre la eficacia de la respuesta política a nivel del área Euro parecen estar contribuyendo a la incertidumbre de los inversores.

Según las previsiones de consenso, se espera una contracción del 1,7% para 2012. Las proyecciones para el 2013 se han revisado hacia abajo, el FMI espera una contracción de 1,2%, por debajo de la estimación del Gobierno de una contracción de 0,5%. Igualmente preocupante es que la tasa de desempleo va a permanecer por encima del 20% hasta el 2017, superando el anterior periodo más largo del desempleo de más del 20%  entre 1993 y 1997. Agravamiento de las estimaciones aumenta la ya considerable incertidumbre alrededor de las perspectivas de crecimiento, con riesgos de deterioro que nacen de las perspectivas de crecimiento sobre los principales socios comerciales de España en la zona Euro, un continuación deterior de las condiciones de financiación de la economía y la posibilidad de más efectos adversos por el esfuerzo de consolidación fiscal.

La dinámica de la deuda pública de España también se ha deteriorado. Incertidumbre sobre los valores de hipotecarios de España y el sector bancario está afectando negativamente en la confianza de los inversores. Para solucionar esto, el EFSF proporcionará un respaldo para el soberano hasta un máximo de 100 billones de euros, o un 9,3% del PIB, para recapitalizar los bancos. Esto resultará en un aumento correspondiente en la deuda bruta de España, la medida de que dependerá de los resultados finales del ejercicio total. Si los pasivos contingentes adicionales no lleguan a materializarse, el uso completo de los 100 billones de euros podría ayudar a acercar la deuda-en proporción del PIB a cerca de 97% del PIB en 2015.

En la actualidad, el escenario de referencia del Analizado se asume que los euros 100 billones aprobados para los bancos españoles serán suficientes para satisfacer sus necesidades de capitales. Los requerimientos de capitalización del individual de cada banco se publicarán en la segunda mitad de septiembre,  proporcionando la necesaria claridad sobre la necesidad el alcance de los recursos EFSF. Esto implica una evaluación ascendente llevada a cabo por cuatro empresas de contabilidad (Deloitte, PwC, Ernst & Young y KPMG) y que fue aprobado por Oliver Wyman para producir una revisión detallada del valor económico de los activos banco a Banco y los requisitos de capital subsiguientes bajo un escenario de estrés. Aunque este esfuerzo fortalecerá el balance de banco separando  activos heredados y la recapitalización de los bancos, esto puede ayudar al restablecimiento de la confianza general y es probable que se amortigüen la  persistente  preocupación por la dinámica de la deuda soberana y sus riesgos negativos para el crecimiento.

En cifras brutas, la deuda pública podría elevarse a cerca de 97% del PIB en 2015, por encima del 68,9% del PIB en 2011. El deterioro en la deuda bruta dependerá del uso de las instalaciones(facility) en apoyo del capital del Banco, del ritmo de consolidación fiscal y de la profundidad y duración de esta segunda recesión. Sin embargo, el efecto sobre la deuda pública de España, sobre una base neta, podría ser más modesto si se prevé que haya una recuperación sustancial. Además, la deuda bruta de España podría mejorar en el futuro si Banco sustituye la deuda soberana total o parcialmente por inyecciones de capital directas por el EFSF/ESM, disminuyendo el vínculo entre el soberano y los bancos.

España también se enfrenta a un entorno cada vez más difícil para reducir los desequilibrios fiscales. Debido al débil entorno económico se ha desacelerado el ritmo de corrección de los desequilibrios fiscales. Con el curso desapalancamiento del balance del sector privado y la disminución de los ingresos fiscales en 2011 a niveles mínimos de 2009 en términos de porcentaje del PIB, parece difícil lograr el 6,3% como meta del déficit del PIB para el año en curso y el 4,5% del PIB a finales del 2013. Sin embargo, las medidas fiscales recientemente anunciadas aumentan la probabilidad de que se alcanzarán un 6,3% este año como meta del déficit sobre el PIB. Este paquete fiscal incluye aumentar el IVA del 18% al 21%, elevar el IVA reducido del 8% al 10%, eliminando la paga extra de diciembre de 2012 a los funcionarios públicos, eliminando la deducción de la hipoteca en el IRPF y bajando las prestaciones de desempleo a partir de lo seis meses desde el 60% al 50%.

Una economía estresada que amplia las condiciones de financiación también aumenta los riesgos a la baja de las perspectivas de crecimiento y de las perspectivas para la estabilización de la deuda pública. DBRS cree que es probable que persistan las condiciones de financiación de toda la economía, aumentando la probabilidad de un bucle de retroalimentación negativa entre las condiciones de financiación, el estrés, la debilidad económica y el deterioro en la calidad de activos del Banco. Sin embargo, la falta de acceso a los mercados por los bancos españoles se ha atenuado por los préstamos del BCE, en particular a través de su programa de LTRO de tres años. El préstamo neto a los bancos españoles por el Eurosistema saltó de 76 billones de euros en octubre de 2011 a 337 billones de euros en junio de 2012. Además, el esfuerzo de recapitalización bancaria podría ayudar a estabilizar los bancos españoles.

El reciente acuerdo para usar el EFSF/ESM fondos soberanos hasta 100 billones de euros que reconoce el deterioro de calidad de activos de los bancos, separando los activos del balance del Banco y la recapitalización de los bancos con fondos públicos, esta separación puede llevar a un ajuste más rápido en el mercado inmobiliario y disminuir el estrés de financiación para los bancos. La aplicación de inyecciones de capital a los bancos españoles por el EFSF/ESM podría debilitar el vínculo entre los bancos y el soberano. Además, se esta avanzando en la introducción de una mayor flexibilidad en el mercado laboral. Esta reforma puede hacer más sensible a las condiciones económicas, salarios aunque la fuerte dualidad del mercado laboral es probable que persista.

Sobre España persisten las  dudas sobre la eficacia de la respuesta política de la zona Euro, que parecen contribuir a la incertidumbre de los inversores. Además, los acontecimientos políticos recientes han puesto en duda la capacidad del Gobierno griego para cumplir con su programa de ajuste de EU-FMI. DBRS considera que los riesgos derivados de Grecia probablemente se mantengan en el medio plazo, dada la magnitud del ajuste macroeconómico necesario. La incertidumbre sobre el futuro de Grecia, se combina con inquietudes sobre la sostenibilidad de la deuda soberana y la fragilidad del sector financiero en la zona Euro, aumentando los riesgos negativos para el crecimiento en España, en la zona del Euro y contribuyendo a la presión del mercado sobre las condiciones de financiación de España. Además, la disminución continuada y la contracción de la demanda interna en España es producto en parte de la actuación de las exportaciones españolas, especialmente las exportaciones a sus principales socios comerciales en la zona Euro.

DBRS reconoce los progresos realizados hasta la fecha y el firme compromiso del Gobierno con la consolidación fiscal. Con las medidas fiscales recientemente anunciadas y plan presupuestario para 2013-2014, ha aumentado la probabilidad de alcanzar las metas fiscales revisadas para 2012 y 2013. También parece que han mejorado las herramientas para supervisar e incentivar el mejor cumplimiento por parte de las autonomias, después del sustancial descontrol fiscal de 2011. Además, el déficit por cuenta corriente pasa del 9,6% sobre el PIB en 2008 al 3,5% sobre el PIB en 2011, y DBRS espera que esto continúe, reforzado por el fuerte crecimiento de las exportaciones netas. Las clasificaciones actuales incorporan la suposición de que además de los euros 100 billones acordados para los bancos españoles de financiación EFSF/ESM o el FMI estarán disponibles en caso necesario.

Sin embargo, podría activarse futuros degradaciones en la calificación por un empeoramiento significativo de la capacidad de España para estabilizar su deuda pública, desviación fiscal sustancial con respecto a los objetivos del programa, aumento significativo de la deuda pública y la materialización de pasivos contingentes o un deterioro de las perspectivas de crecimiento a medio plazo en España o en la zona del Euro podría poner más presión bajista a las clasificaciones.
 
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