Saludo en el funeral de Mandela entre Raúl Castro y Obama

En esta última colaboración de 2014 con Radio Gramsci abordamos el anuncio por parte del gobierno de Cuba y del de Estados Unidos de restablecer las relaciones diplomáticas  entre ambas naciones, acabando con el bloqueo impuesto en 1960 por parte de los Estados Unidos a la Isla.

Es difícil comprender comprender la razón por la cual la Administración Obama ha decidido en este momento lanzar una mina de profundidad contra los Republicanos, e incluso contra miembros de su propio partido sin tener en cuenta toda una serie de elementos que aparentemente pueden ser vistas como dispersos, pero que `pueden ayudar a comprender la decisión del Presidente Obama.

Es necesario advertir que el análisis que realizamos en el programa no se basa en una postura ideológica que defienda a ultranza a régimen cubano o que le ataque sin piedad obviando los numerosos éxitos conseguidos por parte del mismo. 

La realidad de una nación no suele ser blanca o negra, sino que esta repleta de grises que se deben sopesar de forma crítica con el fin de tener una visión más objetiva.

Lo primero que hay que decir, es que este anuncio beneficia políticamente a ambas partes, por un lado, Raúl Castro apuntala su nueva línea política de apertura consiguiendo un mayor a poyo social por parte del pueblo cubano.

Obama consigue generar una nueva visión de cambio sobre sus potenciales votantes, con la que intenta de nuevo crear el espejismo de "We Can" que abandonó al poco tiempo de llegar a la Casa Blanca, mostrándose como un político conservador y defensor de la acumulación de poder por parte del ejecutivo frente a poder legislativo.

Se puede observar a un Obama que es consciente sobre el apoyo limitado con que cuenta por parte de los líderes Demócratas y necesita presentar unas encuestas favorables de intención de voto para consolidar su candidatura a la reelección como Presidente de los Estados Unidos.

Una segunda razón para anunciar este cambio en la política sobre Cuba proviene del giro de opinión de la comunidad cubana en Florida, cada vez más favorable al dialogo con la Isla y que se acompaña de la pérdida predominancia de la comunidad cubana en el Estado debido a la llegada de otras comunidades a Florida.

Algunos se preguntarán ¿por qué hablamos de Florida más allá de la influencia de la comunidad cubana del exilio? La razón es sencilla, el Estado de Florida ha demostrado ser uno de los Estados fundamentales para desequilibrar la balanza de las elecciones presidenciales en favor de uno u otro candidato.

En tercer lugar, Obama, de acuerdo con la élites económicas está promoviendo un nuevo escenario estratégico mundial  con el fin de proteger la predominancia de la economía norteamericana y mantener su primer puesto frente a las amenazas de los países emergentes.

Este nuevo escenario geoestratégico busca un "remake" de la política de bloques de la guerra fría, aunque en este caso modificando las supuestas divergencias ideológicas, por razones económicas y la escalada armamentistica, es sustituida por lo Tratado de Libre Comercio como son el Tratado Transatlantico de Comercio e Inversiones, más conocido como el TTIP, o el NAFTA, etc.

En cuarto lugar, Obama busca el debilitamiento de Rusia y no hay que olvidar que Rusia aunque disminuyó el apoyo a Cuba con la caída del Muro, sigue siendo hoy en día el primer socio comercial de la Isla.

Esta posición de ventaja de Rusia en Cuba siempre ha supuesto un problema para Estados Unidos al tener a su mayor enemigo en el patio trasero de su casa, situación a la que no esta acostumbrado ya que los Estados Unidos siempre han generado conflictos fuera de su territorio.

Tampoco hay que olvidar que Rusia mantiene en Cuba intacto sus equipos de espionaje electrónico, Este dato que puede resultar chocante en el mundo digital en el que vivimos, es en cambio relevante a la hora de obtener información mediante de manera alternativa.

También analizamos en el programa el impacto que puede suponer para los ciudadanos cubanos la entrada de la economía norteamericana, en un país carente de tejido económico o de materias primas de alto valor añadido que pudieran evitar un impacto dramático en la población y que dieran al traste con los avances sociales y culturales obtenidos por el Régimen cubano.

Tampoco hemos olvidado recordar la negligente actuación de los sucesivos gobiernos de España con respecto a cuba, centrándose más en realizar políticas de castigo, que en las de acercamiento que hubieran facilitado la entrada de inversiones relevantes en la Isla y que hubieran funcionado como freno y punto de equilibrio a las que seguro serán agresivas  estrategias económicas de los norteamericanos y cuyos resultados negativos ya conocemos sobradamente.

Quiero aprovechar este último artículo de 2014 para desear a todos los lectores una feliz entrada de año en 2015, año que va a ser apasionante y lleno de cambios.

 
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