Estos últimos días y sobretodo con el cambio de sede social de empresas del IBEX son sede en Cataluña, los medios de comunicación de masas han comenzado a bombardearnos con grandes cifras sobre el PIB, la deuda, el crecimiento, la pérdida de puestos de trabajo como consecuencia de la DUI, etc…, en apoyo del Gobierno del Partido Popular.

Por otro lado, el secesionismo catalán, añade a su ya manido discurso de “España nos roba”, las contracifras a las cifras del Gobierno de España, además de añadir amenazas sobre el impago de la deuda, etc.

En definitiva, tanto los políticos secesionistas, como los unionistas, hablan de los problemas macroeconómicos de la otra parte y parecen olvidar en esta discusión, si quitamos las promesas absurdas e imposibles, la realidad económica.

Este olvido de las partes, nace porque tanto el lado secesionista, como el unionista mantienen la misma línea económica, el neoliberalismo y por lo tanto, tan sólo hablan de las cifras que afectan al 1% de la población y no las que afectan al 99% restante.

Si observamos la trayectoria de los políticos secesionistas catalanes hasta la fecha, de este grupo excluimos a la CUP, han cumplido como alumno aventajado las medidas de recortes sociales justificándolas como necesarias para poder salir de la crisis económica y poder comenzar a crear empleo.

Del lado del Gobierno español,  alumno aventajado de la UE en recortes,  hemos podido oír la misma cantinela y al igual que los secesionistas catalanes, en estos momentos se vanaglorian de haber salido de la crisis económica y que tanto el empleo como la riqueza de España van en la dirección adecuada gracias a los recortes o ajustes como les gusta decir a ellos. Pero la verdad, es lo que dicen ambas partes es simplemente falso en el presente y en el caso de secesionismo, creer que el día que se independice Cataluña, los ciudadanos por fin llegarán a la tierra prometida de la abundancia, simplemente es pensamiento psicótico y absurdo. La realidad para los ciudadanos españoles, ya sean de Cataluña, de Cantabria o de Huelva es muy distinta, aun cuando la percepción de cada uno de nosotros aceptemos las versiones oficiales y nos creamos que aunque nosotros estemos mal, el resto en cambio están mucho mejor. Mentira.

La ciudadanía en general, ha aceptado como un principio de fe inamovible, que empleo es igual a riqueza y a por lo tanto mejora las condiciones de vida de la población en general. Mentira.
Probablemente este gráfico que voy a presentar se vea por primera vez ya que demuestra a lo largo de una serie de 20 años, que empleo y condiciones de vida, no tienen necesariamente una relación directa. Este gráfico rompe en añicos el mantra neoliberal aplicado durante la crisis de 2008 “ Recortes+Empleo=Salida de la crisis.

Como se puede apreciar en el gráfico es que mientras entre el punto de mayor desempleo, 28.8% en el año 2012 y el de mayor tasa de empleo en el 2006, con paro de tan sólo el 8.3% hay 17.5% de diferencia.

Si comparamos la tasa de pobreza de los mismos, en el año 2012 era del 20.8% y la del 2006 era de 20.3%, con un deferencial de tan sólo el 0.5%.

La pregunta del millón es, si los recortes generan empleo y este empleo genera riqueza ¿cómo es posible que entre el punto de mayor empleo y del de menor haya una diferencia del 17.5%, mientras que el diferencial de pobreza tan sólo varíe en un 0,5%?



La explicación es realmente muy sencilla, mientras que las crisis las soporta la ciudadanía, el 99%, las etapas de crecimiento principalmente benefician a los acumuladores de riqueza, el 1% de la población.

Si bien el siguiente gráfico que he creado no es tan largo en el tiempo, va tan sólo desde 2012 a 2016, sí que se puede observar cómo el 20% más pobre posee menos del 1% de la riqueza de España, el 20% más rico en plena crisis no sólo no pierde prácticamente riqueza que la aumenta en un 2%, llegando a acumular en al año 2015 el 70.1% de la riqueza total de España.




Pero no pensemos ni en Cataluña, ni en el resto de España que estas diferencias brutales se restringen a la parte más pobre de la población o marginal de la población, sino también hay diferencias entre el 70% de la población, porcentaje que entraría la clase media y el 10% más rico como se puede ver en este nuevo gráfico.



Estos gráficos demuestran que la crisis en Cataluña, que sin lugar a duda ha sido alimentada por los recortes del Gobierno del PP y aun cuando sus alumnos aventajados, Convergencia las aplicaron con dureza, estos secesionistas, Convergencia han sido capaces de dar la vuelta a la realidad y han trasladado su responsabilidad al Gobierno Central, convenciendo los catalanes que siguiendo a los mismo que recortaron y robaron a manos llenas, el actual PdeCat, todo va a cambiar.

He de reconocer la habilidad del secesionismo catalán, que aprovechando el hastío de los catalanes, les ha vendido el eslogan publicitario de una empresa de ordenadores, “que todo cambie, para que nada cambie”.

La crisis provocada por los secesionistas catalanes, puede provocar en la ciudadanía española la necesidad de un cambio profundo que rompa con el régimen del 78 y genere una nueva Constitución donde encajen todas las regiones de España, desaparezca una monarquía incapaz de promover el diálogo entre las partes en conflicto.


En definitiva un cambio hacia una Democracia Real Ya.
 
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