En esta semana que comienza los mercados financieros asiáticos mantienen la misma tendencia que la semana pasada y parece que van a predominar las pérdidas, frente a las jornadas de ganancias. El retroceso medio del conjunto de mercados ha sido del -0,9%, si bien esta media es meramente estadística pues en la jornada de hoy lunes ha habido mercados como el Nikkei que ha cerrado con fuertes pérdidas del -1,74% y otros como el Shanghái Composite han cerrado planos  con tan sólo un retroceso del -0,09%.

En los mercados financieros asiáticos sigue pensando enormemente la inseguridad financiera de la zona euro y en concreto de España, al mismo tiempo el retroceso en el crecimiento de China cada día se hace más patente, con una inflación 3,6% por encima de lo esperado 3,3%, como se conoció el lunes y un PIB del 8,1%, rompiendo con todas las previsiones y acercándose cada vez más al tramo del 7,5% considerado como el límite en el tramo bajo de este año.

Si bien ya se ha comentado en diferentes medios la enorme diferencia entre el último trimestre del años pasado 8,9%, al 8,1% de este primer trimestre del año, un 0,8%, este aumento de la velocidad en la desaceleración del crecimiento podría llevar perfectamente a cifras del 7% a finales de año, si no consigue sustituir por un lado el peso de las exportaciones por el consumo interno y por otro controlar la presión que ejercen los alimentos sobre la inflación, han subido un 7,7% y olvidarse de los combustibles que dependen de las fluctuaciones del mercado internacional.

En esto momentos, la solución de la crisis está en manos de dos países como ya he mantenido en diferentes artículos, China y España. En el caso de España la política de restricción en el gasto llevara a este país a provocar no sólo la intervención de la política española, sino también la fragmentación de la Unión Europea y el sueño de una Europa única.

Hasta el momento la política marcada por Alemania ha sido un fracaso y la razón es sencilla, mientras España no crezca, los mercados no van a confiar en ella y dará igual el dinero que se utilice porque siempre va a ser insuficiente, mientras si se buscará impulsar el empleo y el crecimiento, provocaría un crecimiento de la confianza y una menor necesidad de liquidez externa.

Si bien estoy firmemente convencido que la clave está en el crecimiento y el empleo, también  aviso que no consiste en crear empleo como en Estados Unidos, cerrando una herida en falso y me explico. El nuevo empleo se ha creado gracias a la disminución de los salarios y si la base de la recuperación se basa en el consumo interno, y si este empleo ha perdido capacidad adquisitiva, el consumo no sólo no aumentará, sino que retrocederá, por lo que pongo en tela de juicio los avances de la economía norteamericana y sin lugar a duda veremos cifras macroeconómicas que avalan este punto de vista.

Por otro lado China intenta reconducir la disminución en el crecimiento permitiendo una mayor fluctuación del RMB, en estos momentos el margen de fluctuación ha aumentado del 0,5%, al 1%, acercándose al cambio real, avanzando hacia la internacionalización de su divisa y permitiendo mejorar la capacidad adquisitiva de sus ciudadanos y como consecuencia de ello el aumento de la demanda interna.

También está llevando una acertada política de control de la inflación, pero con dos lastres muy importantes, el primero de ellos es la presión continua de los alimentos frescos y el segundo el difícil equilibrio entre la contención del precio de las viviendas y la caída en picado del sector por falta de liquidez debido al estrangulamiento del crédito. Este equilibrio  requerirá del gobierno chino la máxima concentración para evitar su ruptura y que podría provocar el hundimiento del PIB en China.

Una estrategia que está adoptando China para reducir su exposición al riesgo de la desaceleración en sus fronteras es la compra de empresas en el exterior, en este sentido hoy hemos conocido que las inversiones en empresas japonesas por parte de empresas chinas ha sido de $431.000M, inversión superior a la que realiza Estados Unidos en este país. Si bien estas inversiones disminuyen la afectación sobre los beneficios de las empresas compradoras por la actual situación de la economía China, también globalizan más esta economía quedando más expuesta a los vaivenes de la actual crisis económica.

No piensen que he olvidado el cierre de los diferentes mercados financieros asiáticos y como he dicho al principio el Nikkei con pérdidas del -1,74% ha liderado las bajadas generalizadas, otros mercados como el Kospi ha descendido un -0,81%, el ASX -0,49%, el Hang Seng -0,44% y el Shanghái Composite en plano un -0,09%.

Por último decir que los mercados financieros norteamericanos mantienen en estos momentos tendencias dispares, mientras que el Down sube un 0,33%, el S&P retrocede un -0,87% y el Nasdaq -0,23%.
 
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