Fluctuación del Yuan en Marzo

El último día de la semana en los mercados financieros asiáticos ha sido negativo, el escenario económico mundial parece haber producido un efecto salida del riesgo a la espera de momentos mejores.

He podido leer como un analista ha calificado las actuales pérdidas como “una corrección del mercado” y creo que esta definición es engañosa pues en un mercado bajista, como hemos sostenido desde este blog, el rojo es su característica y realmente las subidas serían las que podrían calificarse de “correcciones”.

Cuanto más observo los mercados, la sensación de que estamos asistiendo a una nueva fase de recesión y no lo digo por los datos provenientes de Estados Unidos que son razonablemente buenos, sino por estoy convencido que la clave esta no en Norteamérica, que en estos momentos por si sola sería incapaz de revertir la recesión, sino en China y España.

La balanza de la economía mundial se sostiene sobre estos dos países. Es curioso la enorme diferencia de tamaño de ambos y a pesar de todo se convierten en pizas claves. En el caso de China, por el fuerte descenso en su crecimiento a lo largo del 2012, incluso creo que se podría esta hablando de niveles inferiores al 7% que cada día se acercan más hacia el estallido de la burbuja inmobiliaria que podría reducir aún más este crecimiento y quizás a lo largo del 2013 veríamos niveles inferiores al 6%.

En el caso de España, esa burbuja ya estalló y provocó un paro del 22% y una economía que nuevamente está en recesión y en la que la Unión Europea se empeña en aplicar las mismas fórmulas que han fracasado en Portugal o Grecia. ¿Cuál será el escenario mundial si fracasa la economía española? La respuesta es evidente, llevaría a la economía Europea y por contagio a la economía mundial hacia una nueva recesión y en este caso sería casi imposible rescatarla por su tamaño excepto que el conjunto de la economía mundial trazar un plan conjunto y remaran en la misma dirección y por el mismo objetivo.

Por desgracia si se diera una drástica reducción del crecimiento económico de China y a la vez la caída de España, lo único que se podría hacer sería adaptarse al nuevo entorno, e intentar partir de cero implementado políticas “reales” de estímulo al crecimiento.

Como elemento esperanzador, que cuando se toca fondo, ni tan siquiera los políticos son capaces de llevar a las economías más abajo y ellas mismas se reinician independientemente de acciones externas.

Tras esta breve reflexión, el cierre de asiáticos por mercados quedó de la siguiente manera, en el lado negativo el Nikkei se dejó un -1,14%, seguido por los dos mercados financieros chinos, el Hang Seng con pérdidas del  -1,11% y muy de cerca el Shanghái Composite -1,10%; a las pérdidas también se unió el ASX consiguiendo no cerrar en mínimos de la sesión y reduciendo sus pérdidas a tan solo al -0,08%.
En el lado positivo el Kospi con cierre plano del 0,04% y el Sensex que al contario del resto de los mercados importantes cerró con un fuerte avance acercándose a ganancias del 1%, cerrando con una subida final del 0,96%.

Realizando un análisis más pormenorizado en cada uno de los mercados vemos al Nikkei afectado por los temores de la recesión mundial y como consecuencia de ello la posibilidad de un nuevo golpe a las recuperadas exportaciones. Esta visión también afectó a la cotización de yen fortaleciéndole frente al dólar.
El ASX aún tiembla por los datos sobre las exportaciones de hierro de BHP Billiton, estos datos han hecho retroceder a todas las empresas mineras, destacando la propia Billinton perdiendo el jueves un -1,15% y hoy viernes -2,25%.

En Hang Seng presionado por la delicada situación de la China continental ha hecho que tanto los bancos con un crédito limitado y las empresas de bienes raíces afectadas por el stock de existencias hayan sido los grandes perdedores.

El Shanghái Composite como aglutinador de los temores globales y junto al mal dato económico que conocimos ayer del PMI HSBC ha provocado unas pérdidas semanales del índice del 2,3% y en las últimas tres semanas ya suma un 4,5%.

La excepción entre este mar de números rojos es el Sensex con su subida del 0,96%. Esta subida se debió al informe del Goldman Sachs hablando de unos precios atractivos de los valores pronosticando que aún tienen recorrido.

El informe pronostica un crecimiento en el 2012 del 7,2% y el 2013 del 7,8%, ambos superiores al 6,9% del 2011. Goldman cree que el RBI bajará los tipos de interés en un contexto de mayor control sobre la inflación subyacente.

Dejando a un lado los mercados, voy hacer me eco del algunas noticias relevantes como el anuncio por parte del RBI de continuar interviniendo en el mercado de divisas con el fin de mantener un cambio de la rupia relativamente estable. Esta intervención podría considerarse correcta con el fin de evitar una depreciación excesiva, pero lo que realmente debe preocupar al RBI el estrangulamiento del crédito en la India y la compleja situación por la que pasan numerosas empresas que optaron por  los créditos en dólares cuando la situación de la rupia era más fuerte y ahora son incapaces de refinanciarse adecuadamente por la debilidad de la moneda y por las dificultades a la hora de obtener liquidez.

Por último y para completar el panorama económico desolador, Estados Unidos, Europa y Japón mantienen una guerra comercial con china que en este momento, independientemente de razones objetivas no ayuda a mejorar el clima de confianza en la recuperación ni de China, ni del conjunto de la economía mundial y frente a esto China fortalece el yuan alejando el esperado aumento de la banda de fluctuación que permitiría a China avanzar hacia el cambio real de su moneda y a su vez la internalización de la misma.

Como todas las semanas les deseo a todos mis lectores un estupendo fin de semana y recuerden “La verdad no está ahí fuera, sino entre las líneas de los análisis económicos”. 

 
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