Shrinking Surplus China

El cierre de la jornada del martes de los mercados financieros asiáticos ha sido positiva y ha supuesto una ganancia media del 1%, con estos avances, esta semana se ha compensado las pérdidas de la semana pasada que fueron del -1,3%.

Este cierre en positivo es consecuencia de una mayor tranquilidad del mercado respecto a la duda griega y la sensación de algunos analistas que mantienen que se está llegando al fondo de la actual crisis. Esta sensación, no la comparto porque creo  que simplemente se ha llegado al fondo de la segunda crisis, pero no al fondo de la crisis  en su conjunto. Este punto de vista, lo desarrollaré más adelante en este artículo.

Por mercados financieros, el ASX lideró la ganancias con una avance del 1,21%, le siguió el Kospi con unas ganancias del 1,13%. El resto de los principales mercados financieros de Asia también se mantuvieron el lado de las ganancias y el Shanghái Composite avanzó un 0,86% y el Hang Seng un 0,97%. La única excepción en este día de subidas ha sido el Nikkei con un cierre en plano del 0,02%.

Parece que los inversores se sienten más tranquilos tras la finalización del canje de la deuda griega y de la declaración por parte del ISDA de evento crediticio por parte de Grecia y como consecuencia de ello ha hecho saltar los CDS para el pago a los inversores afectados por el impago.

Esta calma me resulta sorprendente por diferentes razones, la primera es que no hace tanto tiempo la declaración de default era la espada de Damocles que se cerniría sobre Europa si Grecia era declarada en default.  Esta situación ha pasado de ser previsible a convertirse en una realidad, pero esta realidad de alguna manera aún no ha sido asimilada por los mercados financieros y no ha producido reacción en los mismos.

Es probable que los inversores hayan considerado este default, como el mal menor ya que sólo ha afectado a una pequeña parte de la deuda. Pero la realidad es que el default que resquebrajado la confianza en Grecia y como consecuencia de ello en la Unión Europea.

Este resquebrajamiento de confianza repercutirá en el corto plazo sobre el crecimiento de Grecia, hundiéndola aún más si cabe en el pozo de la crisis y cerrará el crédito privado. De hecho y desde mi punto de vista la Unión Europea ha creado un país que sólo sobrevivirá del subsidio recibido de Europa y tendrá enormes dificultades en recuperar el camino del crecimiento y la confianza.

Si Grecia fuera una persona, se la podría describir como una clase pasiva con el grado de Gran Invalidez.

Hay otro aspecto despreciado por los analistas que yo lo describiría como lo hizo Alec Guinness en la película “El puente sobre el río Kwai” refiriéndose a  la construcción del mismo, “los Imponderables”. Estos imponderables son todas aquellas repercusiones no previsibles que harán su aparición como consecuencia del default y que debido a lo extraordinario del mismo, no se pueden prever, ni establecer medidas de contención. Estos imponderables se convertirán en un grave problema visto la capacidad de acción por parte de las autoridades europeas.

Estos imponderables unidos a un débil crecimiento mundial dan lugar a una crisis por etapas, en la que al menos veremos tres suelos. Esta crisis tiene una forma de escalón, con una bajada en recto y una base con movimientos laterales. Este primer suelo da lugar a una segunda bajada, que es la que estamos sufriendo hasta el momento y creará un segundo suelo, precisamente aquí es donde mi punto de vista difiere de la mayoría de los analistas. Mi opinión es que en el corto plazo entraremos en un movimiento lateral y que concluirá con  la tercera fase de la crisis.

Esta tercera fase será la consecuencia de las dos anteriores y del contagio de la crisis de la deuda soberana europea a las economías emergentes y con ello haciendo retroceder el suave avance la de la economía norteamericana y estancando la economía Europea.

Los síntomas de esta tercera fase ya se pueden apreciar y son mercados con volúmenes bajos, con un índice de volatilidad, VIX del 15,65% que indica la oxidación de los mercados.

Falta de liquidez en los mercados de renta variable y crédito. En este sentido parece haberse producido el efecto de la ley de la termodinámica, “nada se crea, nada se destruye, todo se transforma”, el dinero no puede destruirse, pero sí parece haberse transformado y desaparecido.

Más síntomas, la disminución del crecimiento de China, motor en estos momentos del crecimiento mundial. China ha reconocido oficialmente que el mínimo previsible de crecimiento lo coloca en el 7,5%, crecimiento que sería estupendo y que yo preveo que se acerque más al 7%, que al 7,5%.

Aun reconociendo esta reducción en su crecimiento, China no ha abordado de forma correcta la mejor forma de compensar las pérdidas constantes de su balanza exportadora y no es otro que el consumo interno. En este sentido su obsesión por el control de la moneda está abriendo la fisura de las importaciones en su economía, esta fisura ha comenzado a sangrar su balanza comercial y como consecuencia de ello a debilitar su crecimiento.

Sin lugar a duda China a aún no está preparada para para permitir el movimiento libre de su divisa, pero sí que podría aumentar la franja de movimiento de la misma a fin de permitir  a la industria local ser más competitiva en el mercado interno y contener las importaciones.

Ayer conocimos el déficit comercial de China, muy por encima de las previsiones de los analistas, estos preveían $5.350M. La cifra final llegó a los $31.480M, con un aumento de las exportaciones del 18,4% y un espectacular incremento de las importaciones del 39,6%. Este aumento en el déficit comercial da un saldo en lo que va de año de $-4.100M.

También es cierto que el gobierno chino intenta avanzar en la internacionalización del yuan que permitiría ampliar la horquilla de fluctuación al mismo tiempo que reduciría sus costes financieros en las transacciones internacionales. En este intento de internalización, hoy hemos conocido que Japón ha comprado Bonos del gobierno chino por valor de $10.300M con el fin de fortalecer los vínculos financieros entre ambos países. A su vez China sigue comprando bonos soberanos japoneses, al igual que de otras naciones con el fin de diversificar los riesgos y disminuir la influencia del dólar en sus activos.

Por último, comentar las medidas del BOJ de mantener el tipo de cambio y de no ampliar la cantidad asignada para la compra de activos, aunque si  anuncio créditos a 18 sectores con especial capacidad de crecimiento.

La reacción de los mercados ha sido clara, decepción y se ha reflejado en el cierre plano del Nikkei mientras que el resto de los mercados financieros asiáticos cerraban con ganancias.

Lo cierto es que en los días pasados los dos anuncios hechos por el BOJ, la búsqueda de una inflación del 1% y el aumento de los fondos para la compra de activos había tenido sus efectos y sobre todo en el JPY que había mejorado notablemente frente al dólar abandonando los niveles de 77JPY que tanto afectaron a las exportaciones japonesas.

 Una de las críticas que más se repiten es la poca repercusión de los nuevos préstamos que tan sólo tendrían una repercusión del 0,5%.

Por ultimo decir que en los primeros momentos de negociación en lo mercados financieros norteamericanos prevalecen las compras y los diferentes índices avanzan una media del 0,4%
 
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