Mercados Financieros

Los mercados financieros asiáticos cerraron en negativo influidos por las pérdidas de Wall Street y por la insostenible negociación de la deuda griega, aunque aún mantienen en positivo en este año 2012.

Por mercados, el Shanghai Composite se deja un -1,68% dejando atrás los 2.300 puntos y cerrando en 2.291,90; el ASX retrocedió -0,51% influido por el mantenimiento los tipos de interés por parte del RBA.

Cerraron en plano el Nikkei con una mínima pérdida del 0,08% y el Hang Seng con un cierre de -0,05%.

En el lado de las ganancias el Kopspi co una subida del 0,43% y el Taiex    con un ciere plano de 0,25%.

En primer lugar analizaré la posición del RBA australiano y la decisión del mantenimiento de los tipos de interés en el 4,25%.

Si bien la economía australiana mantiene un crecimiento estable y una inflación relativamente razonable parece que el RBA no lo ve así y ha preferido retrasar la disminución de los tipos de interés a un momento donde la perspectiva de la economía sea más estable  y la inflación se modere hasta el 2%/3%.

Esta postura resulta un tanto incomprensible cuando se sabe que la mayoría de los sectores de la economía australiana están decreciendo o se mantienen bajo mínimos, además de observarse una débil demanda interna no buscar medida de estímulo que reactiven la economía evitando dejar caer todo el peso en las exportaciones de mineral a China.

Es cierto que las medidas tomadas por la India respecto a la exportación de minerales han beneficiado a Australia pero también es cierto que cada vez se hace más patente los problemas de la construcción en China. Si unimos a la disminución del crecimiento del gigante asiático, esto puede llevar al sector de la exportación de minerales australiano a una disminución de las exportaciones que afectaría directamente al crecimiento de Australia ya que no cuenta con otros sectores capaces de absorber esta pérdida.

Otro elemento a tener en cuenta es la fortaleza del dólar australiano que también puede complicar la competitividad de sus exportaciones.

En conclusión el RBA se está guardando sus armas para momento en que empeoren sus exportaciones, pero quizás si se retrasa demasiado en usar el margen de maniobra que tiene en estos momentos, cuando lo use resulte ineficaz.

Las medidas de estímulo hay que utilizarlas antes de que empeore la situación, con el fin de conseguir un colchón que permita limitar las consecuencias de una reacción negativa en la economía doméstica, permitiendo el despegue de otros sectores menos afectados por la crisis económica.

Cambiando de escenario, se ha conocido que la India ha vuelto a recortar su pronóstico de crecimiento para este año al 6,9%, siendo esta la tercera rectificación. La primera estimación fue de un crecimiento del 9% por lo que existe una diferencia del 2,1%, realmente espectacular y muy reveladora.

En esto momentos la India se debate entre una reducción del crecimiento, un control relativo de la inflación y una escasez de crédito y liquidez en el mercado, por lo que su crecimiento se merma como consecuencia de los elementos anteriores que a su vez son consecuencia de la reducción de las exportaciones, una menor producción agrícola e industrial, en definitiva la disminución  de la demanda interna y la desaceleración económica mundial está provocando un parón en el crecimiento sostenible que puede derivar en una crisis económica interna.

India mantiene un déficit público alto  que ronda el 4,6% del PIB con unos ingresos fiscales muy por debajo de lo que obtendría si tuviera una legislación fiscal armonizada con los países occidentales. Por no extenderme mucho, la situación de la India podría derivar en una crisis de deuda soberana. Con el fin de evitar el aumento del desequilibro fiscal, el gobierno indio esta trabajando en la introducción de nuevos impuestos y más en concreto en el IVA con el fin de obtener el equilibrio presupuestario necesario que tendría que estar entorno al 3,5%.

Por último analizar la sorprendente noticia de la recomendación del FMI a China para que aumente su gasto como mínimo al 2% del PIB.

El último dato del PIB de China fue sorprendente pues tan sólo había tenido un déficit del 1,1% sobre el PIB. Sin lugar a duda este déficit tan bajo permitirá a China aportar soluciones no sólo fiscales, sino a través de los presupuestos del estado que permitan como ya sucedió en el 2.008 una potente estimulación del mercado que evitó que sufriera las consecuencias de la crisis financiera de 2008.

El margen de maniobra de China podría llegar a un 3% del PIB más que suficiente para contrarrestar la crisis de la deuda soberana europea y relajar las reservas de los bancos para mejorar el flujo de liquidez de los mercados.

En estos momentos en mercado chino mantiene una liquidez baja aun cuando están volviendo una parte del capital de los fondos que abandonó la renta variable, aún no se ha recuperado lo suficiente. A esto debemos añadir la indecisión del Fondo de pensiones chino que no termina de entrar con fuerza en el mercado financiero.

Lo más probable es que en las próximas semanas asistamos a una nueva diminución del coeficiente de depósito de los bancos con el fin de añadir liquidez a los mercados, pero al mismo tiempo no creo que se opte por una bajada de tipos de interés aun cuando haya mejorado la inflación aún los alimentos frescos presionan para una subida de la misma .

Tal y como veo la actual situación económica internacional, los mercados financieros asiáticos necesitan liquidez abundante para reducir las consecuencias negativas de la crisis de la deuda soberana europea y los estados deberán aportar soluciones que permitan la estimulación de la demanda interna, priorizándola sobre el resto de factores económicos.

 
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