Mercado Financiero Asiáticos
Los mercados financieros asiáticos han cerrado con una subida media del 0,3% impulsados por los buenos datos de empleo de Estados Unidos. Básicamente los inversores han buscado los valore cíclicos como refugio en la renta variable y sobre todo aquellos valores que de mayor dividendo intentando compensar futuras pérdidas.

Por mercados el Nikkei cerró con fuertes avances del 1,08%, el ASX obtuvo unas ganancias del 1,05%, el Taiex subió un 0,7%.

Otro conjunto de plazas que cerraron en plano como fue el caso del Kospi con un avance del 0,04% y el Shanghái Composite con un mínimo avance del 0,03%.

En el otro lado de la moneda tenemos al Hang Sheng que cerró con pérdidas del -0,23%. El caso de este índice me parece especialmente significativo por su comienzo de sesión en positivo y a  medida que avanzaba la jornada las ganancias iban mermando hasta el cierre de en el que las ventas fueron el elemento predominante.

La pregunta de nuevo es, ¿estamos ante una mercado alcista? Siento responder a esta pregunta de manera negativa. Como ejemplo diré que la mejora del dato de empleo que impulso a los mercados financieros internacionales tiene dos lecturas. La primera es que se ha producido una mejora substancial del empleo que en el mes de enero ha pasado al 8,3% y la perspectiva anual del 8,6% frente al año pasado que se mantuvo en el 9%. Esta primera lectura es la más evidente.

Pero existe una segunda lectura del dato y es la incongruencia entre en desempleo del 8,3% y un crecimiento estimado del decreciente desde el 2,8% hasta una estimación del 1,5%. Esta mejora del desempleo tendría una base consistente si el crecimiento de los Estados Unidos fuera superior al 3,5%.

Por otro lado existen problemas de fondo importantes en los consumidores y son es la baja tsa de ahorro de las familias, un 4% y un nivel d endeudamiento de las mismas del 80%. Con estos indicadores parece difícil pronosticar una demanda interna sostenible o en crecimiento y como consecuencia de ello el crecimiento de los Esta dos Unidos será inferior al nivel del 3,5% que permitiría mantener la mejora del mercado laboral.

Tampoco el panorama a internacional parece apoyar la tesis de un cambio de tendencia en los mercados financieros asiáticos e internacionales. La situación de Grecia no sólo no mejora, sino que cada vez es peor. El presidente del Eurogrupo Junkers ha admitido que el default de Grecia es factible y que afectaría tanto a los prestamistas privados, como a los públicos.

El problema griego se debería haber abordado con contundencia y realismo en la reunión del verano de 2011, pero los políticos europeos prefirieron utilizar la técnica del avestruz escondiendo la cabeza y esperando que se resolviera por si sola. Esta postura ha llevado a una situación insostenible que ha demostrado que el exceso de documentos con grandes ideas y la falta de implementaciones reales de esas ideas sólo llevan a la rebeldía y a la posibilidad de desintegración de la eurozona por culpa de un país con un 
PIB irrelevante para el conjunto de los países miembros.

Esta situación ya la describí este verano en mis artículos por lo que no es nada nuevo para mi y mi propuesta fue bastante sencilla, sacar a Grecia de Euro.

La menara de evitar un colapso de la zonaeuro es utilizando los fondos del recate a Grecia para garantizar la deuda internacional denominada en euros, por supuesto negociando al mismo tiempo una quita mínima del 50% y traspasando la deuda nacional a dracmas. A partir de ese momento sólo existirán dos situaciones, que el gobierno griego deje de buscar una situación ventajosa y comience a controlar el gasto y lleve a delante un saneamiento en profundidad o la caída de Grecia en banca rota y la posibilidad de un nuevo comienzo. En cualquier caso la situación griega dejaría de ser un peligro para la economía mundial.

Me gustaría destacar la posición de China respecto a Europa y es que Europa debe ser ayudada con el fin de poder impulsar sus propias economías y evitar la drástica disminución de sus exportaciones que llevará inexorablemente a niveles de crecimiento por debajo del 8%.

En definitiva, si las economías emergentes con mayores tasas de crecimiento no apoyan a Europa, las consecuencias sobre sus propias economías serán importantes y harán que sus niveles de crecimiento disminuyan substancialmente y les lleven a entrar en niveles insostenibles de crecimiento e inflación.

Hoy mismo hemos conocido que el FMI ha calculado el posible impacto de la cris de la deuda soberana europea en China en cuatro puntos porcentuales. El mismo gobierno chino está previendo un crecimiento del 8% y desde estas líneas mantenemos que rondará el 7,5%/7%, crecimiento cada vez más cercano a los niveles del 5% que provocaran el estallido de la burbuja inmobiliaria china.

Aunque en el caso de China hay que reconocer que están comenzando a tomar medidas para minimizar el impacto de la crisis de la deuda soberana, sin ir más lejos hemos conocido que el mercado de futuros va a aumentar los productos derivados generando mayores posibilidades de inversión. Además sigue con sus planes de internacionalización del yuan, modernización del sistema financiero y mejora de las condiciones de las inversiones extranjeras en yuanes.

Otro factor preocupante es el cierre de fábricas norteamericanas debido al aumento de los costes laborales, el transporte y la apreciación del yuan. Esto hace que cada vez más empresas vuelvan a Estados Unidos o trasladen sus fábricas a países como México con menores costes de fabricación y transportes.

Habrá que estar atentos al dato de inflación de China pues si el dato es del 4% o mejor, esto permitirá implementar una política más agresiva destinada a estimular el crecimiento, aunque no preveo de momento una bajada de los tipos de interés, si es posible una nueva disminución del coeficiente de reserva bancario y una entrada de lleno en el mercado de valores del Fondo de pensiones chino que revitalice el mercado financiero.

Necesariamente también me tengo que hacer eco del buen dato de Indonesia marcando un crecimiento del 6,5% en el cuarto trimestre y quedando el dato del 2011 en el 6,5%, frente al crecimiento del 6,1% del 2010.

Este crecimiento se ve justificado en la compensación que se ha producido entre la disminución de las exportaciones como consecuencia de la crisis de la deuda soberana y una fuerte demanda interna que permitido compensar estas pérdidas del sector exterior.

El único elemento preocupante es la inflación  que puede aumentar por la relajación de las tasas de interés reducidas a mínimos históricos, el 6% y la reducción de los depósitos de los bancos comerciales en el Banco Central permitiendo una mejora el crédito y de la liquidez.
 
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