Como ya dijimos en la crónica de ayer, los mercados financieros asiáticos optaron por cerrar posiciones y recoger beneficios salvo dos excepciones Taiwán y Hong Kong, el Taiex tuvo unos beneficios del 0,7%, mientras que el Hang Seng cerró con avances del 0,5%.

El resto de los mercados financieros asiáticos tuvieron una pérdida media del -0,3%. Por mercados el cierre fue el siguiente, el Shanghái Composite cayó un -1%, cayendo a nivele del 2.009, el Nikkei también se apuntó a esta corriente vendedora y de dejó un -0,8%, el ASX perdió un -1,1% y el Kospi cerró en plano con una mínima pérdida del -0,1%.

Estas bajadas están motivadas por diferentes factores y el primero de ellos es el aumento a la aversión al riesgo que unido a una extrema pasividad de los inversores hace que los mercados tornen a los números rojos ante cualquier suceso negativo.

Otros factores que no ayudan en la mejora de la percepción del mercado son el continuado descenso del superávit, este año previsto en $160.000M, con un incremento en la partoida de importaciones del 20%. Es conveniente recordar que el superávit comercial de China ya se redujo en el 2.010 en un 6,3%.

Otro factor de preocupación es el descenso de las ventas minoritas relacionadas con la construcción en China que se están viendo seriamente dañadas por la disminución de la venta de inmuebles. Este actor unido al temor de estallido de la burbuja inmobiliaria China hace que los inversores deshagan posiciones en el mercado chino y en general en Asia.

Los mercados temen que el estallido de la burbuja inmobiliaria china provoque el descalabro de la segunda economía mundial y con ello la visión de una salida a la actual crisis. De hecho ya se están viendo  análisis que hablan de un crecimiento para el año 2.012 de China del 7,7%.

Desde estas líneas se ha mantenido que el crecimiento chino se acercará más al 7,5% que al 8% y recordemos que el estallido de la burbuja inmobiliaria China esta calculado en crecimientos en el entorno del 6%.

Hoy hemos conocido que el gobierno chino ha fijado un cambio del Yuan frete al dólar inferior a lo previsto 6,3115, este cambio más débil frente al dólar parece intentar incentivar las exportaciones para mejorar las previsiones del primer trimestre, que según fuentes oficiales, este `primer trimestre va a resultar difícil.

Por último señalar que la presiones inflacionistas en China siguen siendo un problema notable. A pesar de la caída de los precios de la vivienda, los alimentos frescos siguen aumentando su precio y a esto habría que añadir la subida de los precios del crudo. El gobierno chino tiene una difícil situación, por un lado necesita urgentemente implementar medidas económicas que incentiven el crecimiento, pero por otro lado la inflación sigue presionando y se ha convertido en una asignatura pendiente para la economía China.

La apertura de mañana no parece que sea en positivo y los mercados financieros asiáticos se pueden ver contagiados por la corriente vendedora que se ha instalado tanto en los mercados financieros europeos como en los norteamericanos. En Europa los países con riesgo de contagio por la crisis de la deuda soberana europea van a cerrar con  pérdidas cercanas al 3% y el resto de las plazas con números rojos superiores al 1,5%.

En cuanto a Estados Unidos tampoco está ayudando y en estos momentos tiene pérdidas superiores al 0,7%, aun cuando los datos macroeconómicos han sido buenos, en concreto la encuesta ADP ha sido mejor de lo esperado.
Parece que los mercados van a necesitar algo más que prudentes cifras macroeconómicas para volver a confiar en la renta variable.
 
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