La jornada de hoy en  los mercados financieros asiáticos ha sido de suaves recortes, con una bajada media de los índice del -0,7%. Por mercados, el Nikkei bajó un -0,6%, el Han Seng un -0,5%, el Shanghái Composite -0,4%, el Kospi -0,3% y el ASX -1,1%.

Esta jornada negativa está determinada por un lado por el giro de los mercados europeos al conocer el resultado de la subasta de liquidez del BCE y por otro por el cierre en negativo de los mercados financieros norteamericanos influidos por el giro negativo de los mercados europeos.

Resulta imprescindible hacer mención a la subasta de ayer del BCE para comprender el giro de los mercados financieros internacionales.

La subasta de liquidez del BCE cerró con unas peticiones por valor de €489.200M, a un interés del 1% y vencimiento a tres años. A esta subasta acudieron la mayoría de las entidades financieras europeas y según la mayoría de los expertos la cantidad esperada era de €300.000M, por lo cual las peticiones superaron las expectativas.

Las conclusiones de la mayoría de los expertos las siguientes. En primer lugar, con esta inyección de capital el BCE ha logrado minimizar en el corto plazo las repercusiones de la crisis de la deuda soberana europea en las entidades financieras del continente.

En segundo lugar, se obtiene la liquidez necesaria para hacer frente al 60% de los vencimientos del Q1, estos vencimientos suponen €200.000M en deuda y otros €200.000Men garantizados.

En tercer lugar, según estos mismo expertos, se produce un exceso de liquidez de €200.000M, que se utilizará en operaciones de “carry trade”.

Cuarto, el sobrante se destinará a cubrir futuros vencimientos y otra parte al crédito privado.

Mis conclusiones son algo diferentes. La primera es que la demanda no ha cubierto las necesidades reales de financiación que superan los €650.000 M.

Segundo y con las cifras que manejan los analistas, sólo en el Q1 se necesitarían €400.000M para cubrir vencimientos y garantizados, por lo que la cantidad subastada no sería suficiente para cubrir las necesidades de la banca europea durante el primer semestre.

Tercero, parece más evidente que el resto de €189.000M se destinará para al carry trade, pues tienen una doble ventaja, por un lado el sistema financiero obtiene unos beneficios extra y por otro lado inyecta liquidez en el mercado de deuda soberana reduciendo la presión sobre los países con riesgo de contagio y disminuye las aportaciones del BCE a la compra el mercado secundario de deuda.

Cuarto, en la subasta del 28 de febrero veremos las necesidades reales de la banca europea al poder sumar las peticiones hechas en las dos subastas de este año. Mi estimación ronda el €1B, cifra más real de las necesidades de la banca europea.

Quinto, será en esta segunda subasta donde la banca europea obtenga los fondos necesarios para cubrir los objetivos de Basilea III y cubrirán los vencimientos del Q2.

Sexto, será necesaria una al menos otras dos subasta para que el crédito llegue al sector privado, pues la banca priorizará el reequilibrado de sus cuentas antes de exponerse al crédito privado.

Séptimo, abrir la barra libre sin haber condicionado esta liquidez a la obligación de atender el crédito privado en un porcentaje mínimo ha sido un error que sólo benéfica a los políticos pues les da un margen de tiempo para implementar medidas contra la actual crisis y a los bancos para sanear sus cuentas de resultados.

Este cierre en falso de la crisis de la banca europea tendrá consecuencias negativas en los mercados internacionales a partir de finales del Q2.

Aunque este análisis debería estar en un artículo destinado al análisis de los mercados financieros europeos, he decido añadirlo en el apartado de Asia por las futuras repercusiones que pueda tener en los mercados financieros asiáticos.

Entrando ahora si en el mercado financiero asiático, destacar las señales continuadas que se están recibiendo sobre la crisis de crédito en la economía China y el aumento del peligro de estallido de la burbuja de crédito e inmobiliaria en el mercado económico con mayor crecimiento en estos momentos.

Estas señales vienen por un lado de la concesión de nuevos crédito que ha disminuido un 5% y del continuado deterior de la masa monetaria M2. Estos dos elementos comienzan a mostrar signos de agotamiento que pueden concretarse en una mayor disminución que la prevista del crecimiento del gigante asiático.

En estos momentos la balanza comercial China sigue siendo positiva, vemos día a día como los precios de la vivienda comienzan a disminuir y si esta tendencia continua podría poner en peligro al conjunto de la economía china en peligro.

Como dato positivo, el gobierno chino ha tenido éxito en el control de la inflación que se prevé que pase del 5,9% del 2011 al 4,6% en el 2012. Este éxito parcial le permite un margen de maniobra a la hora de tomar medidas expansivas que vuelvan a incentivar el crecimiento. En cualquier caso, el 2012 será un año complicado no sólo para la economía china, sino para el conjunto de la región asiática.

Como ejemplo de las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria china pondré a Australia que en estos momentos tiene una alta dependencia de las importaciones chinas de materias primas destinadas a la construcción. Además si tenemos en cuenta el papel fundamental de la minería en el PIB australiano y en sus cifras de crecimiento es sencillo deducir que una disminución de la demanda china provocaría una situación crítica en la economía Australiana que no sería capaz de absorber esta pérdida con el crecimiento de otros sectores de su economía. Recordemos que sectores como los manufactureros o el turismo en estos momentos están en una etapa de recesión.

Por último hablar del rally de final de año, que desde mi punto de vista si se dará, pero no será tan vertiginoso como otros años y lo más probable es que estas alzas sean corregidas en las primeras semanas del 2012.
 
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