En la jornada de hoy de los mercados financieros asiáticos hemos visto un cierre al alza. A este cierre si los podríamos llamar rebote ya que supone una subida media superior al 2,5%.

Destacaré la subida del 3% del Kospi, este mercado ha sido el más castigado en las últimas jornadas debido a la inestabilidad provocada por la muerte del líder de Corea del Norte y el correspondiente aumento de tensión en la zona, aunque tras la calmada respuesta de las autoridades chinas parece que la tensión ha disminuido.

El resto de los mercados financieros asiáticos también han cerrado con ganancias, el Nikkei cerró con una subida del 1,4%, el Han Seng 1,6% el ASX del 1,9% y el Sensex del 1,6%. Como excepción, el mercado financiero chino el Shanghái Composite cerró plano con unos números verdes inferiores al 0,5%.

La pegunta es ¿asistimos a un rebote sostenido de los mercados financieros asiáticos? Yo al menos no lo creo. El cierre en positivo se debe a varios factores puntuales, el primero de ellos es la mejora de los datos macroeconómicos del día de ayer en Europa y Estados Unidos.

En  la jornada de ayer sorprendió el los datos IFO de Alemania respecto a las expectativas que subieron hasta 107.2, frente al mes anterior cuyo ato fue de 106.0. Si bien las expectativas mejoraron,  la percepción de la situación actual se mantuvo.

Por lo que respecta a los datos macroeconómicos norteamericanos, sorprendieron a los analistas  con un aumento en la viviendas iniciadas del 9,3% respecto al mes anterior hasta alcanzar un total anualizado de 685.000, frente a lo esperado por los analistas, 635.000. A su vez los permisos de construcción aumentaron un 5,7%, frente al descenso esperado por los expertos del 1,4%.

Un segundo factor fue la publicación de las normas que afectaran a los bancos norteamericanos en la exposición al crédito. Estas normas pretenden reducir la posibilidad de fracaso de las entidades financieras norteamericanas estableciendo un plan en dos fases, la primera hasta 2019 con un capital del 5% y a partir de ese año cumplimiento de los acuerdos de Basilea III. El conocimiento de las normas ha eliminó la incertidumbre existente sobre cuáles serían.

La suma de buenos dato macroeconómicos y eliminación de la incertidumbre acerca de las norma regulatorias propicio un cierre del mercado financiero norteamericano  con una subida cercana al 3% y que evidentemente contagio a los mercados financieros asiáticos.

Un tercer elemento fue el éxito de la subasta de deuda soberana de España que sorprendió muy positivamente tanto en el btc, como en el objetivo de colocación. Destaco esta subasta de deuda, por ser España uno de los países en riesgo de contagio.

Si bien lo expuesto anteriormente ha sido lo que ha propiciado el rebote de los mercados financieros asiáticos, también es cierto que son hechos puntuales, por lo que los mercados reaccionaran exclusivamente a los datos diarios. En el caso de hoy, el dato fundamental será la subasta de liquidez del BCE y que si inferior a €500.000M probablemente decepcione al mercado y esto lleve a un cierre en negativo de los mercados financieros europeos y por contagio  a los norteamericanos y a la apertura de los asiáticos.

No olvidemos, que las necesidades de financiación de la banca europea ronda los €650.000 M.

Otros elementos a en los mercados financieros asiáticos es la rebaja de calificación de la deuda soberana japonesa por parte de R&I de triple A a AA+. Esta rebaja de un escalón anticipa lo ya dicho desde estas líneas y es el peligro de contagio de Japón por la crisis de la deuda soberana europea.

Me gustaría recordar que el 50% de los presupuestos del estado japonés se basan en la emisión de deuda y que el total de su deuda supone el 200% del PIB. Sólo por comparar, la deuda de Italia el del 120% del PIB y la española el 67%. A buen entededor pocas palabras bastan.

Este riesgo  latente de Japón cada vez se va haciendo más evidente. En la jornada de ayer supimos que las exportaciones japonesas habían descendido por segundo mes consecutivo, esta disminución fue del 4,5%. Mientras que las importaciones subieron un 11%. Parece claro que la fortaleza del Yen está perjudicando al crecimiento económico de Japón basado en las exportaciones. A esto debemos añadir el aumento de la dependencia de combustibles fósiles y de gas como consecuencia del accidente nuclear de Fukushima.

Habrá que estar vigilantes a la evolución de la economía japonesa y de su deuda soberana ya que podría ser un factor de profundización en la actual crisis económica.

Otro elemento desestabilizador es el continuo deterior de las exportaciones chinas, y la difícil lucha por parte de las autoridades chinas entre inflación y estímulo del crecimiento.

Resulta evidente que la crisis de la deuda soberana europea a afectado a las exportaciones chinas pues el 40% de ella van dirigidas al mercado europeo. Por otro lado sigue manteniendo niveles altos de inflación que impiden a las autoridades chinas tomar medidas más agresivas con el fin de estimular el crecimiento económico y compensar las pérdidas producidas por el descenso de exportaciones a los países desarrollados. De momento las autoridades chinas parecen optar por una política conservadora que les permita encontrar un equilibrio entre crecimiento e inflación y mientras siga creciendo por encima del 6% esto será posible, otra cosa es si el crecimiento se acerca al 6% pueda mantener esa prudencia en las medidas a tomar.
 
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