Tras el decepcionante dato del viernes sobre los empleos no agrícolas en Estados Unidos, las bolsas de ese país reaccionaron a la baja y esto ha repercutido negativamente en la apertura en el día de hoy tanto a las bolas asiáticas que cerraron en rojo, como a las europeas que están bajando por encima del 3%.

Esta corrección a la baja viene dada no sólo por la clara desaceleración de la economía norteamericana, sino también por la situación de la política económica europea con los problemas del control del déficit público, como por la incapacidad de los políticos de presentar medidas cohesionadas sobre el plan del segundo rescate a Grecia.

En definitiva, los inversores han vuelto a entrar en estado de ánimo pesimista y el pánico nuevamente les ha atenazado provocando ventas masivas de activos de la renta variable.

Yo no voy a ser quien promueva el pánico, y seguramente la reacción ante los últimos acontecimientos sea excesiva por parte de los mercados, pero por otro lado la falta de confianza en posibilidad de encontrar soluciones para la actual crisis a corte y medio plazo cada día resulta más evidente.

Añadiendo mayor inseguridad el BCE, FMI y la UE, ha retrasado hasta el día 14 la reunión para la presentación del segundo plan de rescate a Grecia, a pesar de los avisos constantes de la Directora Gerente del FMI Lagarde de una posible segunda crisis sino se actúa de forma rápida y eficaz.

Para hacer frente a esta crisis será necesaria medidas de carácter global donde participen todos los miembros implicados y no sólo el FMI, UE y el BCE, sino también el BOE, el BOJ, la FED y el Banco Central de China. De otra manera va a resultar casi imposible volver a transmitir  la credibilidad que necesitan los mercados para valorar no desde el pánico sino desde la objetividad los auténticos precios de los activos de la renta variable.

Esta semana nuevamente van a predominar las decisiones políticas sobre los datos macro económicos. Estas decisiones que influirán decisivamente en los mercados serán el libro Beige de la FED el miércoles, que nos dará pistas sobre los que se va a tratar el 20/21; el discurso de Obama el jueves a las dos cámaras, donde dará a conocer las medidas para  el estímulo económico que ha preparado; el mismo jueves conoceremos la sentencia del Tribunal Constitucional alemán sobre el EFSF.

En el plano macroeconómico, a destacar la comparecencia tanto del gobernador BOE como del BCE esta semana para determinar los tipos de interés, aunque se espera que se mantengan los actuales niveles.

Esta semana los niveles de volatilidad han vuelto a aumentar, lo que produce una enorme inestabilidad en los mercados y la deuda soberana vuelve a estar en el punto de mira y la prima de riesgo vuelve a aumentar sobre los países rescatados y sobre los posibles candidatos a ser contagiados.

Esta semana se presenta difícil para los inversores y como sucede últimamente las soluciones están en manos de los políticos y no de los datos macroeconómicos. Como suelo decir, espero que aparezca el sentido común y sean capaces de olvidar sus intereses particulares y el bien común prevalezca. Aunque esto es más un deseo que una realidad. 
 
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