Comienza una nueva semana de incertidumbre. Los mercados asiáticos viendo las orejas al lobo han cerrado con fuertes bajadas y las bolsas europeas continúan el efecto bajada  con pérdidas del 2%.

Estas continuas bajadas son las consecuencias de la aversión al riesgo de los inversores producto de una falta de confianza extrema en la capacidad de sus políticos para implementar medidas concretas para contener la crisis actual.

Un ejemplo evidente ha sido la reunión informal del ECOFIN en la que han predominado las palabras y han faltado los acuerdos. Más aún, la reunión ha demostrado e manera clara la falta o inexistencia de coordinación entre los diferentes países que conforman la Unión Europea.

Como muy bien ha recordado el presidente del FMI, Europa debe resolver por sí misma su crisis y no esperar que nadie venga a resolvérsela.


Estoy pensando en el intento de buscar dinero en los países del BRIC o esperar a que Estados Unidos acelere su economía y como efecto rebote, se revitalice la economía  europea.

En estos momentos Europa debe tomar decisiones inaplazables. Y la primera es sobre Grecia, y plantearse si la mejor solución es seguir insuflando dinero líquido a un país que no está dispuesto a cumplir sus compromisos, o destinar el dinero del sexto tramo a preparar una salida ordenada de Grecia de la zona Euro.

En cuanto al segundo recate, dedicar el dinero a la recapitalización de la banca europea y a apoyar a los países que aún no se han contagiado y me refiero a Italia y España.

Posiblemente suene duro, pero al final puede que sea la única solución para evitar el contagio griego a otros países de la Unión Europea y comenzar una recuperación económica. Además puede que sea la única manera que el gobierno griego acepte la situación en la que se encuentra su país y comience a tomar las medidas necesarias para remediarlo.

En el día de hoy conoceremos el informe de la troika sobre Grecia y en función de este informe se decidirá si se libera el sexto tramo, o no. También puede suceder que se retrase la decisión por tercera vez. En cualquier caso, será una referencia en el día de hoy que decidirá la dirección final de los mercados.

Cambiando de continente, en Estados Unidos, Obama ha propuesto un nuevo plan para la reducción del déficit basado en la eliminación de la reducción impuestos aprobada por Bush para las rentas más altas, además de la reducción de gasto en el programa sanitario.

De nuevo una propuesta de papel mojado del presidente norteamericano que se quedará a las puertas del congreso por la posición contraria de la mayoría republicana.

Lo que si será transcendente será la reunión del FMOC que comenzará mañana y en la que conoceremos las nuevas medidas que adoptara la FED para el estímulo de la economía norteamericana tal y como anuncio Bernake e finales de agosto. Si en este paquete de medidas no estuviera el QE3, supondría un nuevo golpe a la confianza de los inversores, que provocando una nueva bajada de la renta variable descontando el peor escenario posible de la actual crisis.

En estos momentos, los mercados necesitan el referente de los Bancos Centrales para conseguir esa confianza tan necesaria en estos momentos. Medidas como la de la semana pasada de la FED, el BCE y el BOE permitiendo la liquidez necesaria en dólares para hacer  frente a los pagos de la banca europea denominados en dólares ha demostrado la eficacia de las acciones conjuntas.

En el plano macroecónomico en el día de hoy no hay referencias importantes y habrá que esperar a la decisión de la troika hoy sobre la financiación de Grecia, mañana martes y el miércoles al comunicado de la FED sobre las nuevas medidas de estímulo para la economía norteamericana y a partir de conocer estas dos noticias puede que las referencias macroeconómicas vuelvan a ser relevantes para los mercados.

El VIX se mantiene en niveles altos, 30,98% aun cuando en la sesión del viernes bajo un 3,10%. Esto indica que la inversión en renta variable sigue siendo muy arriesgada hasta que no se bajen estos niveles y se estabilicen.


 
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