Una nueva jornada de subidas en las bolsas europeas apoyadas por el cierre en verde de los índices asiáticos. Pero, ¿qué es lo que motiva esta subida, que en estos momentos se está moderando?

La mayoría de los analistas la achacan a la esperanza puesta por los inversores en el QE3 que posiblemente anunciará la Reserva Federal en su reunión de septiembre. Como ya he comentado, mi punto de vista, es que Bernanke guardará esta arma hasta que sea que no le quede más remedio que utilizarla y de momento se mantiene en la creencia que todavía hay margen de maniobra sin necesidad de aplicar el QE3.

La suposición de un QE3 da una esperanza de crecimiento a los mercados de la mayor economía del mundo, pero que otros factores podrán variar el curso de los mercados hasta finales de septiembre. El primero, de las medidas que anunciara el presidente Obama la semana que viene. Con los mercados nuevamente con volumen, escrutarán la viabilidad de las medidas y responderán de inmediato o bien con subidas que refuercen la esperanza del QE3, o bien con bajadas, que quizás hagan más necesaria la aplicación del QE3.

El segundo factor, proviene de Europa; en estos momentos la canciller Merkel se enfrenta a la oposición de la coalición de gobierno, que parece no estar de acuerdo con la cesión de una parte de la soberanía del país, para dotar de capacidad de decisión al EFSF sin contar con los parlamentos nacionales. Si la canciller no consigue convencer a los miembros de su coalición, su liderazgo político se tambaleará y con él, su capacidad para liderar la recuperación de la economía europea y como consecuencia de ello el Euro se debilitaría.

Otro elemento desestabilizador en Alemania, será la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el recate griego el próximo 7 de septiembre. Una sentencia negativa, podía dar alas a los detractores del acuerdo de Merkel con sus socios europeos.

El tercer factor, sería una mejora en los datos macroeconómicos de las próximas semanas que permitieran percibir a los mercados la situación actual de desaceleración, no como un problema estructural, sino como algo estacional.

Siguiendo el análisis de la situación en Europa, destacaría las declaraciones del viernes pasado de la directora del FMI, que en su discurso del pasado viernes mantuvo que los bancos europeos necesitaban mayor liquidez, en el corto plazo y que esta debería provenir de los Estados, con el fin de mantener una Banca estable, que transmita sensación de fortaleza a los inversores. Por otro lado, hoy mismo la Comisión Europea, ha declarado, que el estado de los bancos es estable y que si necesitaran financiación, esta vendría por los canales privados y no públicos.

Estas posiciones contrapuestas me reafirman sobre lo ya escrito en otros artículos, sobre  la falta de validez de los resultados del test de stress bancario europeo. Si bien fue un intento encomiable de transparencia, los criterios aplicados no fueron los adecuados, quedando fuera factores fundamentales. Esto dio  como resultado una visión de la banca europea sesgada e incompleta, con lo cual no se sabe a ciencia cierta cómo reaccionaría ante una nueva recesión económica. Creo que Europa tiene dos talones de Aquiles, la Banca y los políticos. Si los primeros no consiguen reservas suficientes, estarán constantemente expuestos ante cualquier crisis y los segundos, si no son capaces de coordinar sus políticas pueden provocar la desaparición de la zona Euro.

En el plano macro económico, el índice de confianza económica de la Eurozona ha bajado hasta 98.3 desde 103 de julio y frente al consenso que preveía una bajada inferior hasta 100.2. Lo mismo ha ocurrido el resto de índices de confianza. Este dato reafirma la ralentización de la economía europea.

En Estados Unidos, en el día de ayer hubo un buen dato macroeconómico, el gasto personal aumentó más de lo previsto hasta 0,8%, frente al 0,5% del consenso, esto junto al aumento del índice deflactor hasta el 1,6%, reduciendo el riesgo de deflación, animó a los inversores norteamericanos a inclinarse por la compras en la renta variable.

Frente a los anteriores datos positivos, como negativo resaltaría la revisión de crecimiento de la economía norteamericana por parte del FMI, que pasa de 2,5% al 1,6% en el 2011 y en el 2012 del 2,7% al 2,0%.

En el día de hoy los datos macroeconómicos en Estados Unidos serán el índice Case-Shiller en él se espera una  caída y también se espera un abajada en el índice de confianza del consumidor del Conference Board. 

Tampoco hay que dejar de lado a la minutas de la FMOC que quizás nos den alguna pista sobre la futura aplicación del QE3 y en cualquier caso nos permitirán conocer la situación actual de la economía norteamericana.
 
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