Las bolsas europeas han comenzado con fuertes alzas apoyadas por el cierre en positivo del Down Jones. Con lo cual continua el rally alcista basado en una interpretación del discurso del Gobernador de la Reserva Federal muy “sui generis”.

Los mercados han interpretado que las medidas que se estudiaran el próximo septiembre en la reunión de la FOMC para la estimulación de la economía norteamericana, incluirían el QE3. Esta interpretación hace caso omiso de lo que sí dijo Bernanke, quién admitió que la cadena de acontecimientos del mes de agosto habían impactado en la economía de Estados Unidos propiciando el modesto crecimiento actual.

Mi interpretación es que si existe crecimiento según Bernenke, este esperara a que la situación empeore para tomar una medida de la envergadura del QE3, así de simple. Cualquier otra interpretación me parece un despropósito o un movimiento intencionado con el fin de poder deshacer posiciones a un mejor precio y reducir las pérdidas del terrible mes de agosto.

Lo sí será podría paliar la situación de la economía norteamericana son las medidas que la semana que viene anunciará el presidente Obama. Si estas medidas fueran creíbles no solo en su formulación, sino en su implementación sí que podrían tranquilizar a unos mercados tan necesitados de confianza. Por otro lado, sino fueran creíbles y el impacto sobre los mercados sería muy negativo. Habrá que esperar y ver que conejo saca de la chistera Obama.

Las bolsas europeas se han unido a la interpretación interesada y suben como si todo se hubiera arreglado, pero me gustaría recordar que aún no se han implementado las medidas técnicas que harán posible el segundo rescate griego. A esta pasividad hemos de añadir la posición finlandesa de pedir garantías adicionales para participar en el recate. La posición finlandesa no es más que una de las posibles problemas que pueden aparecer a la hora de hacer realidad el recate griego.

Para crear una mayor estabilidad en la economía europea sería necesario un conjunto de medidas tales como criterios de política económica común, liberación del BCE en las acciones de carácter inmediato para el control de crisis en los países miembros, traspasando esta responsabilidad al EFSF y permitiendo al BCE que se centre en controlar los  mercados secundarios de deuda.

En el plano macroeconómico la semana está cargada de datos, en el día de mañana conoceremos la minutas de la FOMC, el índice manufacturero de Chicago  y el viernes los datos de empleo ADP en Estados Unidos. En Europa el IPC de la Eurozona, el IPC preliminar y el dato definitivo del PIB del 2T de Alemania y el PMI manufacturero de la Eurozona, Alemania y Francia.

Es previsible que esta semana la volatilidad se mantenga y que cualquier noticia de cierto calado pueda dar un vuelco a los mercados mundiales.
 
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