En el día de hoy ha habido una apertura mixta, por un lado las bolsas asiáticas se han visto afectadas por la reducción de la calificación de Moodys de la deuda soberana de Japón de Aa2 a Aa3, sumándose a la clasificación asignada por Ficht y S&P de AA-. Por otro lado, las bolsas europeas han abierto con alzas, sin verse afectadas por el cambio de clasificación de Moodys, ni tampoco por los datos del IFO.

Los datos del IFO de negocio, expectativas y actual han sido respectivamente 108.7, 100.1, 118.1 y los expertos habían previsto 111.3, 103.2, 120.0. Como ya se he mantenido anteriormente, estos malos datos más el ZEW de ayer y el crecimiento del PIB al 0,1%, no sólo indican el enfriamiento de la economía alemana, sino también que las exportaciones se están viendo afectadas por el ciclo actual. Hay que recordar que el sector exterior es la base del crecimiento de la economía alemana.

Continuando en Europa, comienza a aflorar discrepancias entre los diferentes países de la Unión Europea a la hora de liberar fondos para el segundo rescate griego; estas discrepancias provienen de la posición finlandesa, que exige garantías dinerarias extras para su aportación.

Esta posición no es compartida de momento por el resto de países participantes. Austria ha mostrado su desacuerdo, declarando que no puede haber planes individuales respecto a las garantías, sino que tiene que ser una postura conjunta.

Habrá que ver si otros países que aportan  más a este plan se unen a la posición finlandesa (Finlandia sólo aporta el 2% de los fondos) y sobre todo que tipo de garantía extra se le exige a Grecia.

Es necesario recordar que Grecia ha puesto en venta su participación en diferentes empresas y que las garantías mediante bienes raíces no están bien vistas por parte del gobierno griego. Es probable, que como plantea Alemania, las garantías provengan de sus reservas de oro.

De momento estas primeras discrepancias públicas, no han tenido demasiada repercusión sobre el mercado secundario de deuda soberana, afectando suavemente a los países recatados y sin repercusión sobre España e Italia. De momento parece funcionar la política de recompra del BCE que esta consiguiendo mantener la estabilidad de la deuda europea en los mercados secundarios.

En Estados Unidos, el Índice de la Fed de Richmond, fue bastante peor de lo esperado, bajando a niveles de junio de 2.009 con -10. Este último indicador, junto a los datos adelantados de los días anteriores ratifica el claro congelamiento de la economía norteamericana.

Los mercados norteamericanos en el día de ayer decidieron obviar los datos y mirar hacia el discurso de Bernanke del viernes, de se espera que anuncie la puesta en marcha del QE3. Esta suposición, desde mi punto de vista es un tanto arriesgada. Bernanke, en sus discursos no suele anunciar medidas concretas, además en sus últimas intervenciones, cuando se refiere a las medidas a tomar por parte de la FED suele hacer referencia a “las medidas necesarias si la situación lo requiere”. En conclusión,  desconocemos que medidas son, ni cuando las va a tomar.

De momento los mercados siguen desojando la margarita del QE3, lo que hace que haya una cierta tranquilidad, pero esta paz aparente, se puede romper en cualquier momento, con una noticia o un rumor que por su trascendencia, determine para bien o para mal la dirección de los mercados en las próximas semanas.
 
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