La jornada de ayer fue una nueva muestra de la falta de confianza de los inversores en las medidas tomadas por los políticos europeos. Los índices en Europa bajaron con fuerza frente a la atónita mirada de los expertos.

En estos momentos se podría pensar que los mercados ya han descontado todo lo que había que descontar y si miramos a los fundamentales, los valores en estos momentos tienen un descuento medio superior al 30%.

Otros expertos aseguran que si establecemos comparaciones con crisis anteriores, la actual se está desarrollando en la misma dirección que las anteriores.

El presidente de la Unión Europea Van Rompy mantiene que no hay riesgo de una segunda recesión. El presidente de la Reserva Federal de Nueva York Dudley asevera que la recesión en Estados Unidos es algo muy lejano, aunque matiza, que en estos momentos hay más riesgo que hace seis meses. Y S&P remarca que Francia mantendrá su calificación de triple A, con una perspectiva estable.

Entonces, ¿Por qué huyen los inversores hacia posiciones seguras? El dinero acude a los Bonos norteamericanos que en el día de ayer llegaron a niveles del 2009 y el bono alemán sigue actuando como refugio para los inversores. La disminución de la prima de riesgo sobre este último afecto a otras deudas soberanas europeas, aunque de momento el panorama de la prima de riesgo en Europa se mantiene estable.

La explicación que puede darse a la enrome aversión al riesgo de los inversores, puede venir de un cúmulo de factores. El primero, el mal dato en Estados Unidos del índice de la Fed de Filadelfia llegando a -30.7, el peor nivel desde marzo del 2009, junto a las malas cifras de subsidios de desempleo, que aumentaron en 9.000.

En segundo lugar, la evidente paralización del crecimiento de Europa con cada dato que se recibe.
Tercero, la absoluta falta de confianza en la clase política europea para la toma de decisiones rápidas y efectivas.

Actualmente, la Unión Europea tiene poco margen de actuación, pero aún puede tomar medidas que tranquilicen a los mercados. La primera, no retrasar más la implementación del plan de rescate griego aprobada en julio.

La segunda, dotar de mayor flexibilidad al EFSF que le permita actuar de manera rápida ante cualquier distorsión del mercado que amenace la estabilidad de la recuperación económica.

Tercera, reducir los tipos de interés por parte del BCE aprovechando la estabilidad de los precios.

Cuarta, conocer los detalles del plan anunciado por Obama para reactivar el crecimiento y según el respetando los ajustes fiscales.

En la jornada de hoy la reina de los índices será la volatilidad y su acompañante serán los vencimientos de los futuros, que siempre modifican la marcha normal del mercado.
 
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