Si digo que los números rojos son el color de este verano en los mercados, no diría nada nuevo. Los mercados asiáticos han cerrado nuevamente a la baja ante el clima de incertidumbre creado por el techo de endeudamiento de la administración norteamericana y por la ausencia de un cuaderno de ruta del acuerdo de la semana pasada sobre el segundo recate griego.
En esta situación, Europa vuelve a esconder la cabeza como el avestruz bajo dos criterios; el primero que ya se ha firmado el acuerdo sobre el segundo rescate griego y el segundo, es agosto y no es momento de trabajar (¿pero, realmente trabajan el resto del año?), los políticos también necesitan un descanso.

Los políticos europeos aún no se han dado cuenta que los mercados nunca descansan y esta pasividad se refleja en continuos descensos de los índices, ya que ha aumentado la aversión al riesgo por parte de los inversores. Por otro lado las agencias de calificación siguen presionando, sin ir más lejos, Moodys ha puesto en vigilancia la deuda española por un periodo de 90 días antes de rebajarla un escalón desde el Aa1 que tiene en estos momentos. Las razones que han llevado a la agencia son, un débil crecimiento, una mala situación financiera, un bajo consumo privado y una deuda por parte de las Comunidades Autónomos de difícil asunción. Es probable que ante estos criterios objetivos, el gobierno español culpe a las agencias o  al señor que va andando por la calle, pero digan lo que digan, o actúan, o en un periodo corto de tiempo los precios y la deuda española serán insostenibles para el Estado.

Las consecuencias de esta alerta se han dejado ver de forma inmediata en los mercados secundarios y los CDS de España están en estos momentos en 367 pbs, con  una subida del 6,33% y con respecto al bono alemán 355 pbs, con un diferencial del 6,15%. Volvemos peligrosamente a valores anteriores al acuerdo de la semana pasada.

Nuevamente a este crecimiento de aversión al riesgo de la deuda soberana, se unen los otros dos países que están bajo sospecha de contagio, Italia y Bélgica, en el primer caso el CDS  se ha incrementado hasta los 317,31 pbs, un 5,71% y en segundo país se ha incrementado hasta los 195.55 pbs, con una subida del 2,62%.

Malos tiempos se avecinan para Europa si Norteamérica no llega a un acuerdo sobre el techo de endeudamiento.

A esto hay que unir los malos datos macroeconómicos del día de ayer y los mixtos de día de hoy.

En Estados Unidos más de los mismo, en estos momentos existen tres posturas que parecen irreconciliables, el Tea Party exigiendo una disminución radical en el gasto social del Estado; los Republicanos que piden una diminución en el gasto social y la no aplicación de nuevos impuestos para compensar este nuevo techo de endeudamiento, además de limitar en el tiempo el aumento y los Demócratas que proponen el aumento del endeudamiento hasta finales del 2012, además de una reducción del gasto público y un aumento de los impuestos en las rentas altas.

Ante la falta de acuerdo y con el fin de minimizar las consecuencias la FED está proponiendo un plan alternativo a la Casa Blanca, aunque se desconoce en qué consiste.

Al igual que en Europa, la deuda soberana de Estados Unidos, es la primera en pagas las consecuencias de la falta de acuerdo, alcanzando el CDS los 65.63 pbs, con una subida del 1,90%.

En estos momentos lo que se le pide a los políticos norteamericanos es simplemente que lleguen a un acuerdo, pues las consecuencias del mismo son difíciles de conocer, pues nunca se había dado una situación de estas características. Una vez que tengan el acuerdo firmado, ya se analizarán posteriormente los detalles. 

Hay que evitar el default como sea, pues lo que sí es seguro, que si se diera, entraríamos en un nuevo periodo de recesión, del que aún resultaría más largo y complicado aun del que nos encontramos en este momento.
La economía mundial, una vez que se resuelvan los problemas actuales, deberá replantearse el actual modelo económico si no quiere vivir en una crisis constante, pero este tema ya se tratara en otro momento.

En el plano macroeconómico, destacaría tanto el dato del PIB norteamericano, como el índice de la Universidad de Michigan, que nos servirá como dato previo al ISM que conoceremos el lunes.

El lunes también conoceremos otro dato que tendrá repercusión en los mercados como es el PMI de China, que nos dará una idea de la evolución del gigante asiático y que en este momento se encuentra en la dualidad entre crecimiento e inflación que puede llegar a ser preocupante. Sinceramente, espero que China,  no se una a la de por si complicada situación mundial.
 
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