Al contrario de la semana pasada, esta semana se caracteriza por los miedos de los inversores tanto en la renta variable, como en la inversión en deuda soberana.

En estos momentos índices europeos se recuperan de las bajadas de las mañanas, aunque la mitad de ellos se mantienen en el terreno negativo. Y lo datos macroeconómicos de la jornada no están ayudando, más en concreto el índice GFK que era el dato más importante de la mañana, ha sido ligeramente inferior a lo esperado, 5.4, frente a 5.5 del consenso.

Manteniéndonos en Europa, la deuda soberana, que sigue estando bajo presión en el caso de España, su CDS esta en 329.35 pbs y el diferencial con el bono alemán en 320 pbs. Esta presión también se ha dejado sentir en la subasta de Letras del Tesoro de España a 3 y 6 meses. En las Letras a 6 meses colocó €2.135M, con un ratio de cobertura de 2.2 veces, frente al anterior de 3.8 veces, como vemos muy por debajo. Y el diferencial fue 2,65%, frente al anterior 1,789%.

En el caso de las Letras a 3 meses, también malos datos. Se colocaron €750M, con un ratio de cobertura de 6.5 veces, frente a la anterior subasta que fue de 9.5 veces. El diferencial quedó 1,95%, frente al 1,578% anterior.

En Estados Unidos, sigue la falta de acuerdo sobre el techo de endeudamiento y esto hace que el  Down  estos momentos se deje un 0,32%.

Tanto la situación de Europa, como la de Estados Unidos, hacen que se planteen diversas inquietudes. La primera que ¿por qué se está dando una influencia tan determinante entre la política y los mercados? Esta interrelación es u hecho evidente en las últimas semanas. Cada decisión política ha buscado la calma de los mercados, pero creo que esto es un error. Este error viene dado por la confusión existente entre economía, política y mercados, como un todo. Pero en realidad los elementos comunes son la economía y los mercados; siendo las decisiones políticas elementos laterales que simplemente ayudan al engrase de los otros dos elementos. Mientras no exista esta separación de hecho, la economía y os mercados seguirán en manos de unos actores secundarios que priorizan sus pequeñas mezquindades frente al bien común.

La segunda, es la excesiva influencia de la deuda soberana sobre  los mercados de renta variable. Esta influencia insana, nace de la consideración de la deuda como un valor seguro, frente a la volatilidad de los mercados de renta variable. Dicho concepto de valor seguro, quedará irremisiblemente eliminado si en Estados Unidos no se llega a un acuerdo sobre le techo de endeudamiento. Pero, aunque se llegara a un acuerdo, la situación de la deuda soberana europea hará que los inversores consideren a la operativa en deuda soberana, un elemento más de riesgo, al igual que consideran la compra de acciones de una empresa en Bolsa.

Mi conclusión es, que aquellos elemento que los inversores habían considerado como seguros, han dejado de serlo y esto repercutirá en el futuro de las inversiones.

Manteniéndonos en Estados Unidos, en el día de hoy conoceremos el índice de confianza del consumidor, mejor de lo esperado con 59.5se esperaba 57.9 y el índice manufacturero de la FED de Richmond peor de lo esperado-1, se esperaba 5.

Pero me parece más relevante lo que ocurrirá en el día de mañana con el libro Beige de la FED, que nos permitirá conocer más en profundidad la situación de la economía norteamericana y quizás también el posible plan B que está preparando la FED por si no se llega a un acuerdo político.

Desde mañana, hasta el 2 de agosto nos esperan días de gran volatilidad, no aptos para cardíacos. 
 
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