Después de bajadas generalizadas del día de ayer, afrontamos una jornada una jornada con dos datos macroeconómicos muy importantes. El primero es la decisión sobre tipos de interés del BCE y segundo el informe ADP sobre empleo.

Pero antes del entrar en estas dos citas, es necesario hablar de la situación actual de la economía europea. La calificación de Moodys del día de ayer afecto muy negativamente a los índices europeos, los cuales no fueron capaces de recuperarse a pesar de la subida del DJ. Siendo el sector financiero el más afectado.

Parece evidente, que en estos momentos los mercados europeos se encuentran en un movimiento lateral que los hace débiles, pero por otro lado las expectativas del según do semestre son bastante buenas, a esto le podemos añadir los buenos resultados de van mostrando las empresas más importante de Estados Unidos y que de momento no han producido ningún warnig profit.

Entonces ¿por qué este temor? Desde mi punto de vista viene dado por tres elementos. El primero, la desconfianza por parte de las agencias del plan francés de financiación del segundo rescate. Este plan, según ellos, expone a las dos economías más potentes de Europa, Francia y Alemania, ante un default selectivo que debilitaría su economía y como consecuencia de ello se produciría un enfriamiento del resto de economías europeas.

El segundo, y conectado con este primero, el test de stress de mediados de julio, en el que según deducciones de Moodys un número importante de entidades bancarias fallarían, creando una situación de inestabilidad del sistema financiero. Esta deducción de Moodys no se comprende, pues no se han filtrado datos del test de momento por parte de la EBA.

Tercero, y como consecuencia de lo anterior, la desconfianza en el sector público poniendo bajo presión a la deuda soberana de los países europeos. Como ejemplo de esto, nos encontramos en día de hoy con la deuda española. En el día de hoy hay subasta de deuda, que intentará clocar entre  €2.000M/€3.000M a 3 y 5, en la que ya se prevé que la prima de riesgo aumentará. De hecho la presión sobre la deuda soberana alcanzo en el día de ayer 265pb, suponiendo 20pb de subida sobre el diferencial del bono a 10 años de la deuda española y lo mismo pasó con la deuda de Grecia +40pb, la de Irlanda +95pb y la de Portugal +210pb.

Ante este panorama, las declaraciones de Trichet en la rueda de prensa posterior a la esperada subida de tipos en la zona euro +0,25%, serán fundamentales para el transcurso de la jornada. Si en dichas declaraciones se puede deducir que no habrá próximos subidas de los tipos, esto tranquilizará a los mercados, aunque también están esperando a que de alguna manera Trichet avance que el pan sobre el segundo rescate griego, no producirá el tan temido default selectivo de la economía francesa. Y por supuesto, declaraciones que aseguren que no va haber un segundo plan de rescate de la economía portuguesa, asegurando que le gobierno portugués está en el de reducción del déficit público marcado.

Como podemos ver, esta situación lateral, no invita a la inversión aun cuando hay valores a precios muy atractivos. De  hecho, el dinero está saliendo del mercado de renta variable, tanto del europeo, como del norteamericano. Y tampoco ha ido a la deuda, que de momento no parece que tenga valoraciones muy atractivas. El dinero de momento está a la espera de datos que le anime a volver al mercado.

El segundo dato macroeconómico del día será la encuesta ADP, que se espera una creación de 700.000 empleos más, lo cual sería un buen dato, pues el anterior  fue de 38.000. Preciosamente el empleo es uno de los factores que no acaban de mejorar en la economía norteamericana y un buen podría animar a los inversores y llevar a los índices a números verdes.

Otro tema recurrente en los últimos días es la inflación en el gigante asiático, China. De momento la subida de 0,25% de los tipos de interés parece que frenará la inflación pero aunque el Gobierno chino prevé que no aumentará, existe una cierta preocupación sobre si estas constantes subidas de los tipos no puedan producir un parón en la economía China. Si no hubiera nueva subida de tipos y las materias primas se mantuvieran estables, los expertos consideran que la inflación China se mantendría a niveles inferiores a los llegados en junio y esto tranquilizaría a los  mercados.

Por último una reflexión sobre las agencias de calificación. ¿No son estas mismas agencias las que el 2008 mantenían en triple AAA a la deuda portuguesa, y a diversas instituciones bancarias y productos financieros que resultaron ser los desencadenantes de la actual crisis?


 
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