El adopcionismo en España es un tema que se ha estudiado poco, a pesar de la relevancia que tuvo en España durante los siglos VIII y IX.

Lo único que pretende esta serie de cuatro artículos es  simplemente un acercamiento a la polémica del adopcionismo.


La tesis que se mantendrá, es  que la polémica es originaria de España, aunque posteriormente tuviera derivaciones en otros  países y que no es sólo una herejía religiosa, sino que también tiene importantes elementos políticos.


Introducción
La postura adopcionista surge en las zonas fronterizas entre la España árabe y la cristiana, esto supone que existía un flujo humano  entre ambas fonteras y por ello un flujo de información e ideas entre ambas zonas.

En este contexto su mueven los dos personajes fundamentales de la polémica adopcionista. Por un lado Elipando, Metropolitano de Toledo y la persona con mayor autoridad en asuntos de fe y doctrina teológica en la España cristiana, aun cuando Toledo se encuentra bajo el dominio árabe.
Elipando de Toledo, tiene su primer acercamiento al adopcionismo a través de un brote adopcionista surgido en la Bética e intuye desde el primer momento que la doctrina de la adopción aporta un elemento de acercamiento a la teología musulmana y por ello podría permitir una mejor convivencia entre la doctrina musulmana y la cristiana.

Este factor no es algo insignificante, pues suponer evitar persecuciones religiosas y económicas.
Por otro lado el Beato de Liébana, que mantendrá la tesis de la unidad absoluta.



Los adopcionistas
A la posición de Elipando, se une otro personaje influyente en el contexto religioso español, Félix obispo de Urgel. Este obispo es promovido por los francos a la silla episcopal, con la idea de aumentar su influencia en la parte árabe y para apoyar sus pretensiones de conquista de Cataluña.

Historia De Los Heterdoxos Espanoles (Epocas Romana y Visigoda, Priscilianismo y Adopcionismo, Mozarabes Cordobeses-Panteismo Semitico, Albigenses y Valdenses, Arnaldo De vilanova- Raimundo Lulio, Herejes en el siglo XV)

Félix al realizar una consulta a Elipando a propósito de la humanidad de Cristo y este resuelve la pregunta mediante la explicación adopcionista. Al recibir la respuesta de Elipando, Felix también reconoce las posibilidades de encontrar   un nexo con los musulmanes españoles y con ello la posibilidad de realizar el cometido encargado por los francos de aumentar su influencia en la España árabe. Con esta idea el obispo Félix, acoge la doctrina adopcionista de inmediato.


Los defensores de la unidad absoluta
En el siglo VIII la práctica totalidad del territorio español está en manos de los musulmanes, tan sólo la franja norte de la península ibérica se mantiene en manos cristianas, en esta franja aparecerán los opositores al adopcionismo. En concreto en la zona de las montañas de Liébana en Cantabria.




Los dos personajes que se opondrán a Elipando son,  un obispo huido de su diócesis llamado  Eterio de Osma y un segundo personaje que pasará a la historia no por la polémica adopcionista, sino por sus manuscritos ilustrados del Apocalipsis de San Juan, el Beato de Liébana. Se atreverán a poner en tela de juicio a la mayor autoridad en doctrina de la época, Elipando de Toledo.



La doctrina de la unidad absoluta vs adopcionismo
La tesis de la unidad absoluta, provoca el alejamiento de la religión musulmana, mientras que el Cristo adoptado se acerca a la tesis del único Dios de los musulmanes, dando la posibilidad de considerar a Cristo, como  un profeta dotado de la gracia de Dios.

La tesis adopcionista era enormemente peligrosa, pues suponía la posibilidad de un entendimiento con la población árabe de España y esto iba en contra de la idea de reconquista.



La idea de la unidad absoluta suponía la separación total entre la religión cristiana y la musulmana, no pudiéndose establecer ningún punto de acercamiento. A su vez permitía mantener a la población cristiana el sentimiento de estar conquistados y como consecuencia de ello, las tropas norteñas conseguirían  un mayor apoyo de la población cristiana en el momento de la recuperación de los territorios  en manos de los musulmanes.

La eliminación de la doctrina adopcionista, supone acabar con un problema político y religioso que podía derivar en ideas de cohabitación con el Islam y con ello dificultar el camino de la reconquista. La eliminación de este escoyo, permitió seguir con los planes de reconquista de España árabe, manteniendo una doctrina cristiana enfrentada a la doctrina islámica y sin posibilidades de convivencia. Sólo una de ellas podía sobrevivir.
 
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